Conducir en la ciudad
El principal problema que conlleva toda esta congestión es el estrés al volante, lo que provoca un aumento del riesgo de sufrir un accidente. FALCO (CC)

Para quien vive alejado de las grandes urbes, conducir por las calles de una ciudad se puede convertir en una situación muy estresante. En algunas carreteras no es habitual cruzarse con muchos vehículos y en los pueblos o ciudades pequeñas no son tan frecuentes los atascos, ni compartir las calles con conductores que van con excesivas prisas como, por ejemplo, sí ocurre en Madrid o Barcelona.

En las grandes ciudades el tráfico es una de las situaciones más temidas. La congestión de vehículos y el gran movimiento de diferentes tipos de medios de transporte complican los desplazamientos casi a diario y a cualquier hora del día. Coches, motos, furgonetas, camiones, bicicletas, peatones... todos conviven en el mismo entorno, y se cuentan por miles. A esto se une la gran dificultad para encontrar aparcamiento y saber interpretar con seguridad las muchas señales de tráfico que encontramos por el camino. Mira estos consejos para una mejor convivencia entre ciclistas y conductores.

El principal problema que conlleva toda esta congestión es el estrés al volante, lo que provoca un aumento del riesgo de sufrir un accidente. La tensión al volante nos impide reaccionar con rapidez ante un imprevisto y nos hace perder la concentración sobre todo nuestro entorno.

Para todos los conductores que lleguéis nuevos a una ciudad con vuestro vehículo os recomendamos mucha anticipación; vuestros cinco sentidos tendrán que estar a pleno rendimiento. También deberéis conducir con buenas dosis de paciencia, y cumpliendo los límites de velocidad (máximo a 50 kilómetros por hora en ciudad).

Situaciones con más riesgo en ciudad

Es importante extremar las precauciones cuando circulas por zonas residenciales o escolares porque puedes encontrarte en la calzada con algún niño jugando. En estas zonas lo habitual es que la velocidad esté limitada a 30 km/h.

Además, siempre que se conduzca por la ciudad hay que saber que hay carriles destinados a autobuses, motos o bicicletas y que no se pueden utilizar por otros vehículos. De igual modo, te recomendamos que te informes sobre si hay activado algún protocolo anticontaminación que impida la circulación por sus calles, así como aquellos barrios o calles que tienen restringido el acceso sólo a personas que viven en ellas o vehículos con permisos especiales. Las multas pueden ser muy caras.

Prestando una completa atención a las calles y al entorno del vehículo, anticipándonos y respetando las señales y normas de circulación, nuestra conducción por una gran ciudad será una experiencia segura y agradable.

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