La Comunitat es una de las zonas con más casos de «poseídos»
Juan José Gallego, catedrático de Teología, ha practicado 20 exorcismos (BEGOÑA GÓMEZ).

"Él me dice que se va pero que vuelve". Son las palabras de un chico de 16 años, en uno de los exorcismos que le ha practicado Juan José Gallego, catedrático de Teología de la Universidad de Valencia.

Los exorcismos no son fenómenos propios de épocas pasadas. En pleno siglo XXI siguen realizándose. "De España, la zona del Mediterráneo, y de forma especial la Comunidad Valenciana, es la que alberga más casos", cuenta Gallego. Quizá tenga que ver con que es la zona donde hay una mayor presencia de sectas satánicas.

Se le ponían los ojos en blanco, le cambiaba la voz y se volvía extremadamente agresivo

"El chico entraba en trance cuando yo rezaba, se le ponían los ojos en blanco, le cambiaba la voz y se volvía extremadamente agresivo", rememora el párroco.

Para los médicos que le trataron, el diagnóstico del chaval era otro: crisis de conversión. Un trastorno en el que el paciente sufre síntomas físicos producidos de forma inconsciente por la mente del enfermo, asegura Miguel Verdeguer, psiquiatra.

Los poseídos "sufren mucho y viven un drama terrible", afirma Gallego, exorcista oficial de la Archidiócesis de Barcelona. La de Valencia no cuenta con esta figura. "La gente todavía tiene miedo a enfrentarse a esto. Los casos que hay aquí son tratados por el párroco del lugar, si éste accede".

No todos pueden ser exorcistas

"Un cristiano que cree en Dios y en fuerzas malignas y que en nombre de la Iglesia intenta ayudar a los poseídos o a personas que sufren alguna influencia demoniaca", así es como Juan José Gallego se define.

No todos los curas pueden ser exorcistas, se necesitan unas cualidades. "Equilibrio psicológico, gran formación teológica y psicológica, creer en lo que haces y, sobre todo, tener una fe a prueba de bombas", explica. "Al principio tuve mucho miedo, tenía sospechas de ver demonios, pero ahora desde una perspectiva de fe lo he superado", añade.