El sector del automóvil sigue siendo la piedra angular sobre la que se sustenta la industria vallisoletana. Sin embargo, el pinchazo que ha dado en los últimos siete años, que ha significado la pérdida del 9% del empleo en la automoción, obliga a impulsar otras actividades con alto contenido tecnológico, según el estudio Evolución y estructura del empleo industrial realizado por UGT. El sindicato cree que el sector aeronáutico y aeroespacial puede ser la alternativa.

Ya hay movimientos

«Ya se ha empezado a desarrollar un tejido empresarial», dice el responsable regional de la organización, Agustín Prieto. «Y lo bueno  es que es un sector puntero tecnológicamente, lo que significa creación de empleo cualificado, que es lo que hace falta», subraya.

Otra de las alternativas al automóvil, que aún da empleo a uno de cada cuatro trabajadores que hay en la industria vallisoletana, es la madera. Hoy en día se percibe como un sector con fuerte especialización e importante generación de empleo y es viable que aumente más el grado de especialización.

La otra gran rama industrial en la que se apoya la provincia es la agroalimentación. Más que una opción para el futuro, es ya una realidad, como lo demuestran los datos del estudio. En la actualidad da empleo a 6.458 personas, lo que supone que  genera el 18, 6% de todos los trabajos que hay en la industria y lo convierten en el segundo sector más pujante.

Más arraigadas

Incluso el análisis de UGT explica que es clave para toda la región, ya que tiene presencia en las nueve provincias y el riesgo de deslocalización es menor que en otros sectores, por la vinculación de las empresas. Para el futuro, exigen mejoras tecnológicas tanto en productos como en los procesos, e insisten en que sería bueno crear grupos de empresas para favorecer su expansión y especialización.