Las peleas y trifulcas se recrudecen en el Bilbao nocturno del fin de semana. Aumentan mes a mes y, además, son más graves. Si el año pasado hubo una media de seis agredidos cada fin de semana, en lo que va de éste la media es de 7,55 ciudadanos los que han tenido que ser atendidos por los sanitarios, un 25,8% más, según los datos de los que dispone la DYA, la central de ambulancias que más servicio da en la capital vizcaína.

Y todo ello a pesar de la lucha contra el navajero que divulgó el alcalde Azkuna, del aumento de la Policía Municipal y de la ordenanza que sanciona con 300 euros a todo aquel que participe en una pelea. Aunque la norma municipal entró en vigor en mayo, el Ayuntamiento todavía no ha desvelado si se ha sancionado.

La explicación para este aumento  hay que buscarla en el alcohol, que «está detrás de más del 90% de las agresiones», y en la mayor oferta de ocio, según el doctor Usparitza, responsable de la DYA. Aunque las razones, no obstante, son «la falta de educación y civismo», explica;  «además de haber un déficit de policías», añade Usparitza.

A todo ello se le añade la gravedad de las agresiones. Los heridos por arma blanca son cada vez más comunes en las peleas que se registran durante las noches del fin de semana. En las madrugadas de lo días 10 y 11 pasados, dos jóvenes tuvieron que ser trasladados al hospital con heridas de navajas. El fin de semana siguiente, entre los heridos por peleas hubo otro por arma blanca. La situación se repite de manera más frecuente.

Las zonas de marcha como Alameda de Mazarredo, el Casco Viejo, Deusto o Galerías Urkijo son los lugares en los que este tipo de agresiones tienen lugar de forma más habitual. Precisamente en esta última zona, en la madrugada del pasado sábado se produjo una pelea en la que un joven de Barakaldo, de 34 años, perdió parte del lóbulo de la oreja izquierda al ser mordido por otro.

«Es sólo un compendio de leyes»

No sólo no tienen constancia de que se haya multado a los participantes a las peleas, sino que, además, el Sindicato Vasco de Policía (SVP) considera que la ordenanza que sanciona las trifulcas es un «corta y pega, un compendio» de la normativa vigente, utilizada por el alcalde Azkuna ante la opinión pública como «la panacea para la convivencia sin problemas». El SVP exige que la Administración haga cumplir a rajatabla las leyes «para no soltar a los agresores tras pagar 60 euritos de nada».