Peatones kamikaze cruzan la N-332 a diario, entre los coches y con tráfico
Un transeúnte atraviesa corriendo y con bastante riesgo la carretera de Valencia a la altura del hospital de Sant Joan (L. GIRBA).
Atraviesan la carretera a todas horas. A pesar de que existen tres pasos, dos subterráneos y uno elevado, en la carretera de Valencia (N-332) a su paso por Sant Joan, algunos peatones prefieren ser kamikazes y atravesar corriendo entre el tráfico.

En poco más de una hora, ocho personas –una de ellas, coja– cruzaron a la altura del hospital. ¿La razón para arriesgar su vida? «Los pasos elevados están lejos», dice uno de los kamikazes, y el único paso subterráneo (cerca de Benimagrell) se inunda con la lluvia y, por la noche, «se llena de jóvenes fuman-do porros y da un poco de miedo», asegura otro joven.

Los vecinos han visto gente pasar a cualquier hora del día, incluso señoras mayores con su carro de la compra.

El alcalde, Edmundo Seva, asegura que trabaja para convertir la carretera en «una calle más». Por fortuna, tan sólo ha habido un atropello, hace ya años, aunque fue mortal, recuerda.