Un policía ruso
Un policía ruso hace guardia en la Plaza Roja en Moscú, Rusia. EFE

Una joven rusa se encadenó a una estatua de Lenin en el centro de Novosibirsk, Siberia, en pijama y con una cinta en la boca, para protestar por "una Rusia durmiente", tal como informaron este martes medios locales.

"El pijama simboliza la Rusia durmiente, la boca cerrada es la censura, y las cadenas, una situación sin salida", declaró Ksenia Sujorukij, de 28 años.

La activista portaba una bandera de Rusia y exhibía pancartas de cartón en las que se leía "Me muero", "Policía", "Miedo", "Corrupción" y "Censura".

Según la joven, que estudia para ser profesora de inglés y trabaja como organizadora de eventos, sus "míseros" ingresos apenas dan para vivir y llegar a fin de mes.

La fecha de su acción - agregó- no fue una casualidad, ya que el 22 de agosto se celebra el Día de la Bandera de Rusia. "En nuestro país pasan cosas injustas e incorrectas que las paga el pueblo", denunció la activista.

Sujorukij dijo no pertenecer a ningún movimiento político, ni formar parte de la oposición. La joven señaló que era consciente de la posibilidad de quedar detenida y hasta arrestada por su actuación y también de convertirse en un objeto de burla, pero añadió que no podía quedarse de brazos cruzados ante los problemas que aquejan al país.