La mayoría oficialista de la Asamblea Constituyente boliviana ha aprobado, en un cuartel militar y en ausencia de la oposición, el proyecto de nueva Carta Magna del presidente Evo Morales, pese a disturbios que ya causaron un muerto y casi 100 heridos.

Aprobaron la nueva Constitución en primer debate (falta la votación artículo por artículo) 136 de 138 constituyentes presentes, de 255 elegidos en el 2006 en comicios en los que el partido de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS), tuvo el 50,7 por ciento de los votos.

Morales y sus fieles reivindican el derecho de la mayoría a imponer su política, mientras la oposición denuncia que ignora a media Bolivia.

Tras la lectura del índice de la nueva Carta Magna, sin detallar el texto, la mayoría oficialista votó a mano alzada y no hubo comprobación del sufragio.

La presidenta del foro, la campesina quechua Silvia Lazarte, designada por Morales, dijo que respaldaron la aprobación 136 constituyentes.

El ex presidente Jorge Quiroga, líder de la mayor alianza de oposición de derecha, acusó hoy a Morales de "degollar" la democracia boliviana con ayuda y dinero de su amigo, aliado y colega venezolano, Hugo Chávez.

El jefe de Poder Democrático y Social (Podemos) afirmó en entrevista con Efe que Bolivia "no va a aceptar una nueva Constitución a punta de fusiles y bayonetas".

Protestas: un muerto y 100 heridos

En los disturbios de protesta por la maniobra del oficialismo en la Constituyente falleció Gonzalo Durán, abogado de 29 años, por una herida de bala, confirmaron a Efe fuentes de la Cruz Roja.

Hay al menos 100 heridos y lesionados en casi 48 horas de enfrentamientos entre policías y universitarios en las calles de Sucre, capital oficial de Bolivia (aunque el gobierno y el parlamento están en La Paz).

El presidente del Consejo Municipal de Sucre, Fidel Herrera, dijo que podría haber un muerto más, pero esa versión no fue confirmada por otras fuentes.

A las puertas del hospital Santa Bárbara, donde murió Durán, varias personas gritaban "Evo, asesino".

Tras conocerse la muerte del joven, el gobernador regional, David Sánchez, afín a Morales pero en las últimas semanas distanciado del gobierno, entró al cuartel para suplicar a los constituyentes que suspendieran sus deliberaciones y evitaran así más muertos, pero su solicitud fue rechazada.

Minutos después, la mayoría oficialista aprobó, sin debatirlo, el texto de la nueva Constitución, con la que Morales promete "refundar Bolivia".

Previamente, había reformado el reglamento de debates de la Asamblea, que preveía la aprobación de todas las decisiones por dos tercios.

A continuación, los asambleístas recluidos desde el viernes en un liceo militar resguardado por policías, militares y partidarios del gobierno, entonaron el himno nacional y Lazarte cerró la sesión y convocó a otra para el domingo.

Los sucrenses y la oposición califican de ilegal la reunión oficialista por celebrarse en un cuartel militar, por violar supuestamente el reglamento y por la agenda programada, que no incluyó el reclamo de Sucre de ser sede de todos los poderes estatales, motivo principal de los incidentes.

Al foro apenas le quedan tres semanas para entregar la nueva Constitución, ya que el próximo 14 de diciembre vence la prórroga que tuvo que darse en agosto pasado, tras un año sin aprobar ni un solo artículo del texto.

Cientos de campesinos, indígenas y sindicalistas afines a Morales se desplazaron a Sucre en los últimos días para "defender" la Constituyente.

Por su parte, líderes de Santa Cruz, la región más rica del país y feudo opositor, han convocado para el martes próximo a una manifestación en apoyo a Sucre y contra la maniobra oficialista en la Constituyente.