Big Ben
Una multitud se reúne frente al Big Ben para escuchar sus últimos repiques. Andy Rain/EFE

El Big Ben de Londres marcó este lunes las 12 campanadas del mediodía antes de quedar callado durante cuatro años, en los que se realizarán obras de restauración, aunque el lapso podría reducirse ante el descontento de muchos británicos.

Diputados británicos y trabajadores parlamentarios se han congregado este lunes a las puertas del Parlamento británico para escuchar los últimos repiques de la campana del Big Ben, en la torre del reloj. Junto a ellos se reunieron más de un millar de personas a los pies del Palacio de Westminster.

La famosa torre y el reloj se someterán a un tratamiento de rejuvenecimiento de 29 millones de libras (31,7 millones de euros; unos 37 millones de dólares).

La campana del emblemático reloj londinense no volverá a escucharse hasta 2021, cuando se prevé que finalicen las obras de reparación, si bien cumplirá su función en fechas señaladas como en las celebraciones de Fin de Año y el Domingo de Conmemoración.

Adiós a una parte de Londres

El objetivo principal de este largo parón es proteger a los trabajadores que están llevando a cabo las tareas de renovación de la llamada Elisabeth Tower (Torre de Isabel), un nombre que se adoptó en honor al jubileo de diamantes de la reina Isabel II -sus 60 años en el trono-, que alberga el reloj y su campana.

Los martillos de la campana, que han golpeado durante 157 años, se han detenido en varias ocasiones para su remodelación, en 2007 y en 1983, pero éste será el periodo más largo en el que el Big Ben guardará silencio.

Además del trabajo de conservación de la torre, el Gran Reloj será desmontado pieza por pieza para limpiarlo y asegurar su mantenimiento.

La esfera del reloj permanecerá siempre visible marcando la hora y funcionará con un moderno motor eléctrico hasta que se restablezca el mecanismo del reloj original.

Los martillos de la campana se han mantenido durante 157 años

La Torre de Isabel, que es el punto más fotografiado del Reino Unido, ya se encuentra entre andamios para iniciar su reparación.

"Desde donde vivo, puedo verlo, he vivido toda mi vida cerca de él. Perdemos una parte de Londres. ¡Tengo 72 años y me da miedo que ésta sea la última vez que lo escucho! [...] Fue muy emotivo", reconoció Denise Wiand, residente al otro lado del Támesis.

"La muchedumbre escuchaba con mucha atención [...] Es casi un momento histórico", declaró Thomas Moser, turista alemán de 54 años.

¿Un 'brexit' sin Big Ben?

Muchos parlamentarios y hasta la primera ministra británica expresaron su indignación ante la perspectiva de no volver a escuchar las campanas del Big Ben hasta 2021, salvo para ocasiones especiales, como Año Nuevo.

La BBC usa las campanadas del reloj más famoso del mundo para marcar el inicio de sus informativos y la torre atrae a millones de turistas cada año.
Para el ministro del brexit, David Davis, es una medida "demente", y una obra "completamente loca" para el diputado conservador James Gray.

El motivo para silenciar el carrillón durante las obras es proteger del ruido ensordecedor (de 118 decibelios) a los trabajadores.

Sería muy raro que ese día a medianoche no suene la campana"

"Díganles a esos pobres chiquillos que se pongan audífonos", dijo en la prensa el diputado conservador Nicholas Soames, nieto de Winston Churchill.

La primera ministra, Theresa May, llegó a intervenir en la polémica, al considerar el miércoles que "no está bien que el Big Ben calle durante cuatro años" y pidiendo que se revise "urgentemente" el calendario de las obras.

Para los partidarios del brexit, sería inconcebible que el Big Ben no marque la salida de Reino Unido de la Unión Europea, el 29 de marzo de 2019.

"Sería muy raro que ese día a medianoche no suene la campana, muy raro. Es el corazón de nuestra nación", dijo el diputado conservador Peter Bone en el Daily Mail.