Ejército libanés
Dos militares libaneses, con las banderas de España y Líbano. AFP

Los soldados libaneses prosiguen este domingo su ataque contra las posiciones del grupo Estado Islámico en la frontera este del país con Siria, tras haber arrebatado a los yihadistas un tercio del territorio que controlaban en la zona. Además, tras conseguir su objetivo, los militares ondearon la bandera española, en recuerdo a las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils.

"Nuestros soldados que combaten al Estado Islamico en las montañas de Ras Baalbeck rinden homenaje a las victimas de España y de todo el mundo", indica el Ejército. En el este de Líbano hay unos 600 militares españoles en la mision de la ONU.

El Ejército libanés lanzó este sábado una ofensiva para expulsar al EI de las regiones montañosas del este de Líbano, en una nueva operación contra la organización yihadista, que ya está sometida a intensas ofensivas en Siria e Irak.

La versión de los militares apuntaba que, antes de la ofensiva, había cerca de 600 combatientes yihadistas en las regiones fronterizas

En las regiones de Yurud Ras Baalbeck y Yurud al Qaa el Ejército libanés ha reconquistado unos 30 km2 que estaban en manos de los yihadistas, anunció por la noche el general Nazih Jreij.

Según él, 20 combatientes del EI murieron y 10 soldados libaneses resultaron heridos.

La versión de los militares apuntaba que, antes de la ofensiva, había cerca de 600 combatientes yihadistas en las regiones fronterizas, donde controlaban un área de unos 120 km2.

Coincidiendo con el anuncio de las operaciones, el movimiento chiita armado libanés Hezbolá --aliado del régimen sirio de Bashar al Asad-- notificó el inicio de una ofensiva para desalojar al EI del lado sirio de la frontera. Sin embargo, un portavoz del Ejército libanés desmintió cualquier "coordinación" entre las fuerzas armadas, Hezbolá y las tropas sirias.

Hezbolá es el único partido libanés que no entregó las armas al final de la guerra civil libanesa (1975-1990). Su poderoso arsenal es fuente de divisiones en el país, donde sus detractores acusan al partido de ser un Estado dentro del Estado. Líbano, un país de cuatro millones de habitantes, acoge a un millón de refugiados sirios.

La guerra siria dejó más de 330.000 muertos y millones de desplazados desde su comienzo en 2011.