Donald Trump
Una interpretación de la bandera nazi con la "T" de Trump. RUPAUL / TWITTER

Tras los disturbios en la ciudad estadounidense de Charlottesville provocados por la polémica marcha de blancos supremacistas, que se enfrentaron con manifestantes antiracismo y en los que incluso un joven mató a una activista cuando usó su automóvil para arrollar premeditadamente a un grupo de opositores a la manifestación, el presidente de EE UU Donald Trump fue tibio con sus declaraciones sobre el asunto.

De hecho, el presidente (al que grupos como el Ku Klux Klan ha apoyado públicamente) definió los hechos como un "indignante despliegue de odio, fascismo y violencia" efectuado por "todas las partes" implicadas en los violentos incidentes, en los que los supremacistas gritaron consignas neonazis mientras algunos de ellos llevaban consigo la enseña del Tercer Reich.

El hecho de que Trump echara la culpa de los incidentes a "ambas partes" o a ambos bandos generó una lluvia de críticas. El presidente volvió sobre el tema durante una conferencia de prensa en Nueva York: "Hubo un grupo de un lado que fue malo y hubo un grupo del otro lado que también fue muy violento", dijo Trump, que sin embargo defendió la manifestación: "He condenado a los neonazis, he condenado a muchos grupos. Pero no toda esa gente eran neonazis, créame. No todas esas personas eran supremacistas blancos, ni mucho menos".

Acosado por las críticas, el inquilino de la Casa Blanca se vio obligado a rectificar: "El racismo es el mal y quienes lo usan para la violencia son criminales y matones, incluyendo el KKK, los neonazis, los supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes a todo lo que queremos en Estados Unidos", aclaró.

Pero artistas, humoristas, ilustradores y usuarios de redes sociales ya habían empezado a plasmar la cercana relación y tolerancia de Trump con los manifestantes supremacistas y los grupos afines.

Las redes se llenaron de creatividad y arte crítico como éste:

"Trump apesta", dice el nombre de esta supuesta colonia, que juega con un logotipo que recrea la esvástica nazi, un emblema que la web satírica Facthole creó hace años para criticar las ya por entonces declaraciones supuestamente racistas y de extrema derecha de Trump.

(Wink en inglés es "guiño")

Traducción: - ¿Qué ve ahora?, pregunta la doctora. - Muchos bandos, dice Trump.