Hospital Alcalá de Henares
Imagen del interior del Hospital de Alcalá de Henares. EUROPA PRESS

La Policía Nacional está investigando al menos otra muerte sospechosa de una paciente, ocurrida en 2015 en el hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, que presuntamente estaría relacionada con la atención de la auxiliar de enfermería Beatriz L.D., detenida el sábado acusada de haber matado a una enferma de 86 años inyectándole aire en las venas, han informado a Europa Press fuentes de la investigación.

Los agentes de la Unidad de Homicidios han reabierto un caso ocurrido hace dos años en el mismo hospital y en circunstancias similares, y que se cerró por falta de pruebas, tras analizar y entrevistar a todos los sospechosos. La paciente también estaba siendo asistida por Beatriz.

Sin embargo, la Policía no dio carpetazo completo al caso y ahora también está revisando las historias clínicas de los fallecimientos raros durante el turno de la arrestada, apuntan las mismas fuentes. El caso se encuentra bajo secreto del sumario.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, reveló ayer que las primeras sospechas de la Policía se remontaban desde hacía "meses" y que la investigación "duraba ya algún tiempo". La Consejería de Sanidad ha colaborado con la Policía de forma "muy estrecha" y que ello precisamente "ha permitido llegar a una detención".

Este segundo caso se mantiene bajo secreto de sumario por el momento

De hecho, según han publicado algunos medios de comunicación, tras lo ocurrido, y con autorización judicial y conocimiento de las autoridades sanitarias, se instaló una cámara en el pasillo de la planta 5B del hospital.

La cámara podría haber grabado el momento del día 2 de agosto en el que presuntamente la auxiliar de enfermería inyecta la jeringuilla que acabó con la vida de la anciana de 86 años, que iba a recibir el alta médica tras recuperarse de su enfermedad.

Los agentes también manejan otros indicios, aunque no pruebas, que relacionarían estos asesinatos con la detenida. El primero es que entre ambas muertes ella estuvo de baja médica por una lesión en un brazo provocada por un paciente. Otro, que había pasado por un cuadro de depresión tras separarse de su marido.

Este viernes además, tanto la familia como los amigos de la auxiliar han querido defender su inocencia e incluso han tenido algunos encontronazos con los periodistas, al tiempo que se ha conocido que llevaba dos años -justo coincidiendo con el caso que ahora se investiga- bajo vigilancia policial.

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