Los anfibios actuales proceden de antepasados de 315 millones de años.
Los anfibios actuales proceden de antepasados de 315 millones de años. Muy Interesante.

Su nombre es Chinlestegophis jenkinsi y tiene el honor de ser el primer antepasado de los caecilianos, un grupo de anfibios del que se había perdido la pista evolutiva.

Gracias al descubrimiento de dos diminutos fósiles de Chinlestegophis jenkinsi en el condado de Eagle, Colorado (EE.UU.) se ha podido saber ahora que tanto ellos como los anfibios actuales descienden de un antepasado común que vivió hace unos 315 millones de años.

Hasta el momento se pensaba que los Chinlestegophis jenkinsi, que vivieron en el Triásico hace unos 250 millones de años, no eran antecesores de ninguna de las especies de anfibios vivos actualmente. Sin embargo, este nuevo descubrimiento viene a completar un vacío considerable en la historia evolutiva de los primeros vertebrados, ya que esta especie antigua representa la conexión con los estereospóndilos, el grupo anfibio más numeroso durante el periodo Triásico.

Así, el Chinlestegophis jenkinsi sería el punto de conexión entre los antecesores de las ranas y una especie similar a un gusano, pero que contaba con columna vertebral y dos hileras de dientes.

Lo que revelan los fósiles

Es muy difícil encontrar restos fósiles de los caecilianos debido a su reducido tamaño. No obstante, Chinlestegophis jenkinsi conserva gran parte de la morfología primitiva que lo emparenta con otros anfibios del periodo triásico, especialmente sus cuatro patas.

Los fósiles de Chinlestegophis jenkinsi fueron encontrados en unas pequeñas madrigueras de unos cinco centímetros de ancho, lo que permite deducir que no fueron muy grandes de tamaño (a pesar de que los restos no se han rescatado completos). Así, se cree que estos primeros anfibios tendrían las dimensiones de una salamandra pequeña, en un cuerpo donde destacaba la cabeza en forma de bala, de unos 2,5 centímetros de longitud. Además, se ha sabido que estos primitivos caecilianos eran carnívoros y comían insectos muy probablemente. Los primeros anfibios eran del tamaño de una salamandra pequeña

Algunos de los anfibios caecilianos actuales no tienen ojos o estos se sitúan bajo la piel. Es una característica que viene de los primeros antepasados, con ojos funcionales, pero de un tamaño diminuto.

Para los autores del estudio que ha analizado la aportación de estos dos nuevos fósiles, el hallazgo va más allá del mundo animal y de la resolución del eslabón perdido en la evolución de los anfibios. Según han destacado, teniendo en cuenta que los humanos también somos vertebrados, comprender la evolución del linaje de los anfibios nos proporciona datos importantes sobre nuestra propia historia evolutiva y nuestra herencia genética más ancestral.