Fernando Fernán-Gómez
Fernando Fernán-Gómez. AGENCIAS

El Centro Cultural de la Villa de Madrid pasará a llamarse Teatro Fernando Fernán-Gómez, según ha anunciado hoy el alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz-Gallardón, que acudió al Teatro Español a dar un último adiós al actor y escritor.

Por su parte, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, que también visitó la capilla ardiente, ha declarado que propondrá al Consejo de Gobierno que un instituto de Secundaria de la región lleve el nombre de Fernando Fernán-Gómez.

"Su pérdida es un desastre".

Fue el propio actor el que pidió que su capilla ardiente se instalará en el Teatro Español, ya que fue ahí donde tuvo su mayor éxito con el estreno de "Las bicicletas son para el verano" y en donde recitó por última vez unos textos de su actual director, Mario Gas. En el Español se proyecta una gran foto en color del actor leyendo un periódico en una terraza, mientras mira a una paloma, y en el escenario está situado su féretro cubierto por una bandera anarquista y encima está colocada la insignia de la Real Academia de la Lengua.

A los lados, unas cuantas sillas están ocupadas por la familia y los amigos. Entre ellos su hijo Fernando y su esposa, la actriz Enma Cohen, con la que se casó en el año 2000, pero con la que vivía desde hacía 35 años.

Detrás siete coronas de flores, del Teatro Español, Ayuntamiento, Alcalde y Comunidad de Madrid, entre otras, reciben a los cientos de visitantes que se acercan a la sala, en donde suenan tangos como "Mi Buenos Aires querido" o "Caminito", algunas de sus canciones favoritas, ya que Fernán-Gómez conservó la nacionalidad argentina hasta 1984.

Entre los primeros en llegar figuraban los académicos José Manuel Blecua y Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española , luego se han acercado, Víctor Manuel, Natalia Figueroa y Raphael, quien dijo que era "un día muy triste para los amantes del cine y el buen teatro".

Compañeros de profesión como Tritán Ulloa, Juan Diego Botto, Álvaro de Luna, Aitana Sáchez Gijón y Pilar Bardem, ambas desconsoladas y abrazadas a la viuda; políticos como Carmen Alborch o Carmen Chacón; o cineastas como Pedro Olea y José Luis Borau, para quien "su pérdida es un desastre, porque en este país hay grandes profesionales, pero que lo hicieran todo a la vez bien no. Ha desaparecido un figura poliédrica".