La implantación del socialismo "en los Países Catalanes". Así define su objetivo la organización juvenil antisistema Arran, que en los últimos días ha saltado de nuevo a la palestra por diversos actos en contra del turismo masivo tanto en Barcelona como en Mallorca.

Para entender al colectivo conviene comentar que se autocatalogan como un grupo feminista, socialista e independentista, de ahí que se les haya vinculado ideológicamente con la CUP bajo la idea de acotarles en el ámbito político.

Lo cierto es que si por algo destaca Arran es por sus actos, considerados en muchas ocasiones como vandálicos. El asalto a un autobús turístico en la zona del Camp Nou, los pinchazos de ruedas de las bicis turísticas y los ataques a yates y restaurantes en el puerto de Palma han sido sus últimas acciones, pero el proceso viene desde más atrás.

En el año 2012 se consolidaron como organización después de la confluecia entre otros grupos como Maulets o CJEI. Fue un proceso que duró en torno a cuatro años y en cual el eje central del colectivo ha encontrado discrepancias.

Quieren hacerse notar

"Acciones de visualización" es precisamente lo que permite a Arran volver a la primera línea de la opinión pública. Este verano están aprovechando diferentes movimientos para ir en contra de los turistas porque para ellos "el turismo mata a los pueblos" y además "oprime a la clase trabajadora".

Pero el flujo veraniego de personas no es su único blanco. En 2013, cu ando Arran contaba con más de 700 militantes -ahora esa cifra se ha reducido a 500-, según la propia organización, efectuó ataques con pintadas y rotura de cristales en los partidos que ellos consideran contrarios a la independencia de Cataluña (en este caso PP, PSC y Ciudadanos).

Ese mismo año decapitaron un toro de Osborne situado en la localidad balear de Algaida, que además había sido declarado matrimonio cultural.

Las disidencias sufridas durante los últimos tiempos -sobre todo en 2015- no han frenado las movilizaciones y el discurso de estos antisistema, que han sido varias veces vitoreados por "sus hermanos" de la CUP.

"Estamos orgullosos"

El pasado mes de marzo, Arran saltó a lo grande a los medios de comunicación después de ocupar la sede del Partido Popular de Barcelona, y el pasado mes de junio un pequeño grupo se encadenó frente a la Bolsa de la Ciudad Condal.

Modus operandi claro: capuchas, cuchillos, pintadas y destrozos urbanos

Aunque no se definen como comunistas sí que han defendido en algún momento las prácticas, pero lo que resulta alarmante es su forma de actuar. Desde su consolidación tienen un modus operandi muy claro: capuchas, cuchillos, pintadas, destrozos en mobiliario urbano e incluso pequeños incendios. Y siempre actúan en pequeños grupos, por lo que son difíciles de controlar

Entienden que desde su constitución, el colectivo ha entrado en un proceso de madurez que parece haber terminado, y en todo momento han declarado estar orgullosos de los pasos que dan para conseguir sus objetivos.

Asimismo, reconocen inspirarse en la kale borroka, y no entienden que la violencia sea una de sus bases. "Violento es este sistema que nos oprime", comentan.

Agresivos o no, Arran tiene claro que va a actuar "en función de cada situación", pero lo que ha demostrado estas últimas semanas es que puede poner en riesgo el turismo internacional si siguen actuando. Consideran que viven un sistema y una realidad que fomenta la desigualdad y la injusticia, y buscan ponerle freno como sea.