Malta
La Valetta. FLICKR/Julien Lozelli

La Valeta es uno de esos destinos que se pueden disfrutar en cualquier momento del año, gracias a sus 300 días de sol al año. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980, la capital de Malta es una de las ciudades históricas más densas del mundo: en un área de 55 hectáreas se agrupan 320 monumentos.

Aquí se unen historia, cultura, gastronomía y naturaleza. Entre sus 320 monumentos destacan la Concatedral de San Juan donde se encuentra 'La decapitación de San Juan', la obra más importante del famoso pintor italiano Caravaggio; el antiguo Palacio del Gran Maestre, que actualmente alberga el Parlamento de Malta; y el Museo Nacional de Bellas Artes.

La capital de Malta es Patrimonio de la Humanidad desde 1980Elegida Capital Europea de la Cultura para 2018La Valeta es un importante núcleo cultural que cuenta con un amplio calendario de eventos a lo largo de todo el año que van desde festivales de ópera y jazz a procesiones religiosas pasando por mercados al aire libre, actuaciones teatrales y el ya famoso carnaval maltés. Sus calles adoquinadas y sus históricos edificios son los encargados de albergar todas estas iniciativas que hacen que la ciudad sea protagonista de continuas muestras artísticas.

El Teatro Manoel, que ostenta el privilegio de ser el tercer teatro más antiguo de Europa en funcionamiento, o el nuevo teatro al aire libre construido sobre las ruinas del antiguo teatro de la ópera diseñado por el famoso arquitecto Renzo Piano, son solo dos ejemplos de los muchos lugares que acogen este tipo de iniciativas.

Pero además de recorrer las calles de La Valeta y visitar sus lugares históricos, la ciudad también permite relajar los sentidos gracias a sus espectaculares paisajes naturales. Hay que contemplar las hermosas vistas desde el Gran Puerto, apreciando las conocidas como "tres ciudades" (Senglea, Cospicua y Vittoriosa) o recorrer en barco la espectacular bahía. En las afueras de Valletta se encuentra la reserva natural Buskett Gardens formada por 30 hectáreas de jardines originariamente plantados por los Caballeros Hospitalarios como coto de caza.

La cocina de La Valeta está impregnada de los sabores de las diversas culturas que pasaron por la isla durante casi 6.000 años de historia. La cercanía de Italia se percibe en la variedad de pizzas y platos de macarrones y espaguetis que se pueden degustar en la isla, mientras que el carácter turco se deja ver en los pastizzi que acompañan al café. El guiso de conejo o stuffat tal-fenek o la sopa de las viudas son las especialidades nacionales por excelencia.