Un hombre de 30 años murió este miércoles en Mérida (oeste de Venezuela) durante una de las marchas de la huelga general de 48 horas convocada por la oposición contra el Gobierno de Nicolás Maduro.

"Lamentamos informar el asesinato de Rafael Vergara de 30 años en los Molinos", informó el alcalde de Mérida, Carlos García, que atribuyó la muerte a "la represión de los órganos de la dictadura". La información fue confirmada por el Ministerio Público (MP) venezolano que designó a la fiscalía 13 de ese estado para investigarlo.

Horas después se informó asimismo de que una joven de 16 años murió, también este miércoles, en una protesta en Caracas, durante la huelga convocada por la oposición. El nombre de la adolescente no fue revelado.

La primera jornada del paro se saldó con barricadas, cortes de calles y decenas de heridosCon estas dos son ya 102 las muertes registradas —varios policías y seguidores del chavismo entre ellos— en los choques que acompañan a la ola de protestas contra el Ejecutivo que sacude a la nación caribeña desde el 1 de abril. Algunas fuentes elevan la cifra a 105 víctimas mortales.

La primera jornada del paro de dos días organizado por la alianza opositora Mesa de la Unidad Nacional (MUD) se saldó con barricadas, cortes de calles y decenas heridos -además del fallecido en Mérida- en Caracas o San Cristóbal, pero con un respaldo desigual.

La necesidad y la lealtad al difunto presidente Hugo Chávez minaron el seguimiento en los barrios pobres de Caracas. Como ya ocurrió en la huelga del jueves pasado, las zonas de clase media y alta donde el antichavismo es hegemónico eran prácticamente peatonales, según la agencia Efe. La situación era diferente en las partes deprimidas de la ciudad (Catia, La Vega), donde la circulación fluía sin complicaciones -más despejada de lo habitual- y la mayor parte de los negocios y los vendedores ambulantes seguían operando pese a la menor afluencia de personas en las calles.

La oposición anuncia una "escalada"

Las protestas se iniciaron en la recta final de la campaña electoral a favor de la Asamblea Constituyente prevista para el domingo 30 de julio y con la que el presidente Nicolás Maduro quiere reformar la Constitución y soslayar el control de la parlamento venezolano, de mayoría opositora.

La Mesa de la Unidad Democrática boicotea la convocatoria y no ha inscrito aspirantes para optar a los 500 puestos que se elegirán el domingo. Incluso ha anunciado que llevará a cabo una "escalada" en sus acciones para impedir que la votación se celebre. "Hoy estar al frente de esta lucha o participando en ella tiene riesgos que todos debemos estar dispuestos a asumir", proclamó el excarcelado dirigente opositor Leopoldo López.

Maduro ha contestado continuando con la detención de de los jueces nombrados por la oposición para el Tribunal Supremo y asegurando que la Constituyente se llevará a cabo "llueva, truene o relampaguee".

Condena de la OEA

El chavismo resiste, además y por el momento, a la presión internacional.

Cuba, socio preferente de Venezuela, se negó este miércoles a realizar labores de mediación para convencer a Maduro de que retire su proyecto y declaró su "absoluto respeto" por el gobierno de Caracas el mismo día que EE UU congeló las propiedades y las transacciones financieras de 13 personalidades venezolanas, entre las que se encuentran varios ministros, altos cargos y mandos militares y policiales de Maduro.

Avianca dejará de volar a a Caracas desde el 16 de agostoHasta 13 países de la Organización de los Estados Americanos (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú) firmaron un texto en el que reclaman el fin de la Constituyente por implicar "el desmantelamiento definitivo de la institucionalidad democrática".

España, por su parte,  convocó al embajador venezolano, Mario Isea, para exigirle que Maduro promueva "un gran acuerdo nacional" con la oposición que incluya la celebración de elecciones y un posible gobierno de unidad nacional con el que sacar al país de la crisis social y económica que lo ahoga.

La aerolínea colombiana Avianca anunció que a partir del 16 de agosto dejará de volar a Venezuela debido a las dificultades operacionales que tiene en el país. Avianca dejará de operar las rutas Bogotá-Caracas-Bogotá (dos vuelos diarios) y Lima-Caracas-Lima (un vuelo diario) a partir del miércoles 16 de agosto de 2017, fecha en la cual se efectuarán los últimos vuelos de itinerario entre estas ciudades, manifestó la empresa en un comunicado.