Los aficionados a usar las calles como escaparate para poner en venta sus coches mediante carteles en los propios vehículos deberán andarse con mucho ojo si no quiren recibir un multazo.

La Policía Local podrá multarlos y retirarlos de su sitio de estacionamiento a principios del año que viene. La cuantía de la sanción no es asunto baladí: podría llegar a los 750 euros.

El objetivo de esta iniciativa es evitar que se usen las calles y sus plazas de aparcamiento para hacer negocio, así como la ocupación permanente de sitios para estacionar.

El Ayuntamiento ha iniciado los trámites para incluir este concepto en la ordenanza de circulación, según informó ayer el concejal de Transportes Alfonso Novo.

El nuevo artículo de la norma estará 30 días expuesto al público para quien quiera presentar alegaciones. El edil comentó que esperan aprobarla definitivamente en el pleno de diciembre para que entre en vigor en enero de 2008.