El Arca Santa es uno de los principales relicarios de la iglesia cristiana e, históricamente, el motivo por el que Oviedo se convirtió en el segundo destino de las peregrinaciones durante las edades Media y Moderna, sólo superada por Santiago de Compostela. Los datos científicos indican que esta reliquia se habría construido en tiempos de Alfonso VI, quien en 1075 ordenó su apertura y la realización del inventario de su contenido. La pieza, que sufrió numerosos destrozos en el pasado siglo, se encuentra en la actualidad en proceso de restauración integral.

La iglesia del antiguo monasterio de San Antolín de Bedón, por su parte, fue declarada Monumento Nacional (lo que hoy se denomina Bien de Interés Cultural) en 1931. Ahora, tras el visto bueno del pleno del Consejo del Patrimonio, se iniciarán los trámites para delimitar su entorno de protección, entendido como un ámbito de salvaguarda en torno a la construcción. Cultura supervisará cuantas actuaciones se lleven a cabo, con el objetivo de garantizar la preservación de los valores patrimoniales, culturales, estéticos y visuales del templo románico.

El pleno ha abordado también el trámite final de procesos de declaración de BIC abiertos en anteriores reuniones. Así, se ha emitido informe favorable final, a expensas de la aprobación definitiva por parte del Consejo de Gobierno, de los siguientes bienes patrimoniales: el poblado de Bustiello (Mieres), el palacio de Sorribas, en Cazanes (Villaviciosa), el juego de los bolos, los trajes de aldeana y de porruano llaniscos, una selección de once órganos históricos, doce tejos históricos vinculados a elementos patrimoniales y la ruta histórica Vía Carisa, así como los yacimientos arqueológicos de Picu L.lagüezos, Monte Curriel.los y L'Homón de Faro, en los concejos de Lena y Aller.

Consulta aquí más noticias de Asturias.