Cecil
Cecil el león, un icono del parque Hwange. Africa Bush Camps

El hijo mayor del león Cecil, Xanda, murió en las mismas condiciones que su padre y casi en el mismo lugar, pero dos años después. El león, de seis años, fue asesinado a tiros por un cazador de trofeos a las afueras del Parque Nacional de Hwange, al noroeste de Zimbaue.

Su padre, ser asesinado por un dentista estadounidense, se convirtió en uno de los símbolos del país y de la defensa de los animales y Xanda era una de las esperanzas nacionales de mantener vivo su legado. El animal ha podido ser identificado por las autoridades gracias a un collar electrónico que tenía implantado y a través del cual controlaban sus movimientos en la zona.

En declaraciones a The Telegraph, Andrew Loveridge, del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford, apuntó a que el animal "era monitoreado casi diariamente" y, por ello, sabían que "Xanda y su manada estaban pasando mucho tiempo fuera del parque en los últimos meses, pero no podíamos hacer mucho al respecto", destaca el investigador, por lo que no pudieron evitar su muerte.

Los investigadores le colocaron el collar a Xanda "el octubre pasado" y gracias a él, el cazador profesional Richard Cooke, que dirige RC Safaris, pudo identificarlo y entregarlo con el identificador electrónico de Xanda dentro para confirmar su muerte, según informó el diario británico.

Cerca de 45.000 euros es el precio que tienen que pagar los cazadores para realizar este tipo de cacerías. Eso es lo que pagó Palmer para asesinar a Cecil y ahora puede llevarse a su casa su cabeza, además del hecho de haber asesinado a uno de los leones más laureados.