Un día después de la muerte de Miguel Blesa, la autopsia ha confirmado las primeras suposiciones de la Guardia Civil: el banquero se suicidó disparándose con una escopeta en el tórax.

La reconstrucción de las últimas horas de Blesa lleva a determinar que el exbanquero se levantó de la mesa cuando desayunaba con la excusa de mover de sitio su coche. Ya en la zona de cocheras de la finca, abrió el maletero y cogió un rifle.

A continuación, Miguel Blesa se fue a la parte delantera del vehículo, apoyó la culata del arma en el suelo y situó su pecho sobre el cañón, accionando el gatillo. Efectuó un único disparo, provocando que el cuerpo del expresidente de Caja Madrid golpeara con el capó, deslizándose hasta caer desplomado en el suelo junto a una de las ruedas.

Para la reconstrucción de la secuencia los investigadores se han basado en el análisis ocular y en los testimonios de las personas que se encontraban en la finca, un coto privado de 1.600 hectáreas situado en Sierra Morena que solía frecuentar Blesa por su afición a la caza. De hecho, estaba en posesión de las licencias de caza D y E y era propietario de quince armas.

El cuerpo sin vida de Blesa fue incinerado en el tanatorio de Las Quemadas de Córdoba, hasta donde se desplazaron familiares y amigos del fallecido. El viernes será enterrado en el panteón familiar en su ciudad natal, Linares (Jaén) y a las 19.30 horas tendrá lugar el funeral en la parroquia de San Francisco.