Ignacio Bravo
Ignacio Bravo, el joven toledano de 8 años que ha ganado el Campeonato Internacional de Cálculo Mental. CARLOS BRAVO / CEDIDA

Con solo 8 años, Ignacio Bravo, se ha convertido en el campeón mundial de Cálculo Mental en el campeonato celebrado el pasado 16 de julio en Malasia.

Su padre, Carlos Bravo, recuerda cómo a Nacho "siempre le había gustado jugar" con sus móviles "resolviendo puzles y jugando a los juegos de unir puntos en las aplicaciones que teníamos instaladas", por lo que, cuando se presentó la oportunidad de formar parte del programa de desarrollo mental para niños de entre 5 y 13 años, Aloha Mental Arithmetic, sus padres decidieron apuntarle. "Fuimos a ver la presentación y nos convenció. Como Nacho practicaba esgrima y kárate como deportes y teatro en inglés, consideramos que era una muy buena opción para desarrollar sus facultades".

Tres años después de proclamarse campeón de cálculo mental en su primer campeonato provincial y de colocarse en el segundo puesto del campeonato nacional, Nacho se ha alzado como campeón mundial en su categoría (el nivel 5 de 10) resolviendo, en cinco minutos, 67 de los 70 cálculos matématicos de los que consta la prueba del torneo organizado por Aloha en el que han participado más de 600 niños de 13 países.

"Nacho es un niño muy alegre y dispuesto", cuenta Carlos sobre su hijo que, además de dedicarse al cálculo, "ha quedado segundo en el campeonato provincial de esgrima y asiste a katas de competiciones de kárate", un deporte en el que es cinturón naranja-verde.

Quiero ser cinturón negro de kárate y seguir practicando esgrima y teatro

"Estoy muy feliz por lo que he conseguido", asegura Ignacio, que es el único español que ha participado en el campeonato. "He pasado mucho tiempo con chinos y una niña india. La verdad es que no he podido relacionarme con mis compañeros, porque los que hablaban español estaban bastante lejos de donde yo me sentaba", cuenta el toledano sobre la competición para la que estaba "muy concentrado" para hacerlo "lo mejor posible".

Desde que sus padres decidieron que su hijo empezara con las actividades extraescolares de Aloha, Nacho dedica unos 25 minutos semanales a resolver los problemas que le dejan programados sus profesores en las dos horas que dedica todos los viernes al cálculo mental. Una actividad extraescolar en la que quiere seguir mejorando y que combina con la esgrima, el kárate y sus clases de teatro con su profesora Laura.

"Quiero seguir superándome y mejorar", asegura el campeón del mundo que también quiere "ser cinturón negro de karate y seguir practicando esgrima y pasármelo bien haciendo teatro". "Nacho hace algo más que calcular, calcular y calcular", señala su padre.

"Lo que más me ha llamado la atención de Malasia es hacer snorquel. He visto peces y muchas tortugas... ¡Y mi madre vio un tiburón!", cuenta Nacho sobre su viaje a Malasia.