Festival Heineken Jazzaldia
El Escenario verde Heineken ofrece conciertos gratuitos en la playa de San Sebastián durante el festival Jazzaldia. HEINEKEN JAZZALDIA

Un año más, las calles de San Sebastián respiran música por todas sus esquinas. La 52ª edición del festival Heineken Jazzaldia vuelve a la capital guipuzcoana, desde este jueves y hasta el próximo martes, para traer a algunas de las leyendas vivas del jazz, que actuarán en una decena de escenarios alrededor de la urbe y en sus playas de ensueño.

Este festival de jazz se ha convertido en uno de los más veteranos de Europa, y se ha mantenido gracias a la calidad de su programación, que atrae a más de 150.000 personas de todo el mundo cada verano.

Desde sus inicios, algunos escenarios icónicos como la plaza de la Trinidad –situado en el casco antiguo de la localidad, encerrada entre edificios y con una sonoridad difícil de igualar– se han mantenido en todas las ediciones de Jazzaldia.

En 2017, además de la plaza de la Trinidad encontraremos conciertos en el fastuoso Auditorio del Kursaal, diseñado por Moneo, o en el Teatro Victoria Eugenia, de más de cien años de antigüedad. Pero hay un detalle fundamental que lo convierte en uno de los mejores encuentros con el jazz de todo el mundo: su eclecticismo, un leitmotiv que ha mantenido el evento en sus cinco décadas de historia.

Conciertos gratuitos en la playa

El Escenario Verde Heineken, ubicado en la playa de Zurriola, es el espacio indicado para albergar otros estilos musicales que se fusionan con el entorno jazzístico del festival a la perfección.

Sin limitaciones de aforo y con entrada totalmente gratuita, este año podremos ver sobre él a grupos como Sir The Baptist, Lucky Chops o The Pretenders, la noche del viernes, que presentan su nuevo disco, Alone, tras ocho años de separación. La formación de Chrissie Hynde vuelve a sus orígenes en una gira que les está trayendo los mayores éxitos.

La marca que pone nombre al escenario lleva acompañando a este festival desde hace más de 20 años. Su marketing mánager, Inés Arnal, destaca que la razón de esta larga colaboración es «porque es un festival único, que recoge a la perfección el carácter cosmopolita de San Sebastián».

«Heineken Jazzaldia se vive en la ciudad, en sus calles y a través de sus gentes», destaca Arnal. No es para menos: la relación del evento con la gastronomía es palpable en todas las rutas de pintxos que recorren la ciudad.

Con los años, se ha convertido en una tradición que diversas marcas apoyen festivales de música, lo que para Arnal es «una gran noticia. Uno de nuestros objetivos, por el cual hemos luchado, es que a la música en vivo nunca le falten recursos para poder prosperar». Que un género desafortunadamente minoritario  se convierta en el centro de atención es gracias al apoyo tanto de las instituciones locales como del patrocinio cultural.

Cine y jazz, unidos

El festival se complementa con el ciclo Jazzinema que, durante todo el mes de julio, trae algunas de las películas que mejor han representado el género del jazz en la gran pantalla. Biopics como Round Midnight (basado en la relación del pianista Bud Powell y del saxofonista Lester Young, el 27 de julio) o documentales como Calle 54, en el que Fernando Trueba recoge el testimonio de maestros del jazz latino como Michel Camilo, Gato Barbieri o Tito Puente (21 de julio) se proyectarán en Tabakalera, con una entrada de 3,5 euros.

Heineken Jazzaldia se convierte, una edición más, en un punto de encuentro indispensable para los amantes del jazz y la vida urbana. Si se cumplen las previsiones de buen tiempo en la ciudad, también se podrá disfrutar de algunas de las playas más bonitas de la península.

5 preguntas a... Miguel Martín, director del festival

¿Qué sorpresas incluye este año el festival?

Entre los más de 100 conciertos que programamos, nos vamos a encontrar con muchos grupos que actúan por primera vez en nuestro país, con artistas que nos presentan proyectos nuevos y, sobre todo, nos vamos a encontrar con una gran cantidad de grupos locales con un espléndido futuro ante ellos y que nos van a dar a conocer a las futuras estrellas del jazz.

¿Cuál es el secreto de la longevidad de un evento como este?

Haber aprendido de nuestros errores. Prestar atención a lo que nos pide el público y, si es posible, anticiparnos a sus deseos. Por otra parte, nuestro público es toda la población donostiarra y todos los visitantes de nuestra ciudad, nos debemos a todos ellos, sin purismos mal entendidos.

¿Cuánto tiempo de trabajo exige preparar un festival de este calibre?

En nuestro caso, 52 años.

Tras los años de crisis económica, ¿los presupuestos son menos ajustados?

Ajustamos el presupuesto en 2008. Después, hemos seguido creciendo. La crisis no nos ha afectado demasiado, afortunadamente.

¿Qué artista recomendaría a alguien que se inicia en el género?

Houston Person, porque es una de las propuestas más extraordinarias que en estos momentos hay en el mundo del jazz.