Winnie the Pooh y el presidente chino
Comparación de Winnie the Pooh y su amigo Tigger con el presidente chino, Xi Jinping, y el expresidente estadounidense Barack Obama. ARCHIVO

Nadie diría que un personaje tan inocente como Winnie the Pooh pueda suponer ningún tipo de amenaza para nadie. Sin embargo los censores chinos no parecen de acuerdo y han intensificado estos días su campaña contra el osito, un conflicto que se originó en 2013.

De este modo, este fin de semana se han censurado todos los mensajes publicados en Sina Weibo –una especie de Twitter chino– que incluían alguna imagen o el nombre del famoso personaje infantil de Disney. También se han eliminado los gifs de Winnie the Pooh de la app de mensajería instantánea WeChat.

Aunque algunos lograron burlar el bloqueo, la mayoría de usuarios que intentaban publicar en Weibo el nombre de Winnie en caracteres chinos se encontraban con el aviso de "contenido ilegal", según relata Financial Times.

Aunque las autoridades no han dado una explicación de esta censura, está claro que el motivo es evitar el uso político del personaje, ya que hace cuatro años se popularizaron las comparaciones entre Winnie y el presidente de china, Xi Jinping.

"Históricamente no se han permitido (en China) dos cosas –la organización política y la acción política– pero este año se ha añadido a la lista una tercera, hablar del presidente", cuenta al diario Qiao Mu, profesor asistente de medios de comunicación de la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín.

En vista de que el próximo congreso comunista está cada vez más cerca (se celebrará en otoño) y se hará poco a poco más presente en los medios, los censores quieren evitar las mofas hacia Jinping, quien probablemente reconfirme allí su mandato.

El origen del vínculo entre el osito y el mandatario chino tuvo lugar en una imagen viral sobre la visita de Barack Obama a China en 2013. El meme, primero de muchos, mostraba a los dos líderes caminando y los comparaba con el osito Winnie y su amigo Tigger. Después llegaron muchos otros. De hecho, la imagen más censurada en China en 2015 fue una broma que asociaba a Jinping con el personaje montado en un cochecito de juguete.