La formación se ha mostrado contraria a que los inmigrantes sean trasladados en furgonetas con rejas y las manos esposadas, puesto que no son criminales, sino "personas inocentes que solo huyen del terror y la pobreza existentes en sus países de origen".

Así pues, han pedido explicaciones a la Delegación del Gobierno, responsable de estas actuaciones, y han exigido a la delegada del Gobierno, Maria Salom, un "trato digno y no represivo" a las personas que llegan a las costas.

Además, han reiterado su rechazo a los centros de internamiento de extranjeros (CIE) porque "suponen una violación del derecho humanitario y de los derechos humanos fundamentales".