Poblado de Las Mimbreras
Poblado de Las Mimbreras, en el distrito de Latina. JORGE PARIS

Sobre el poblado chabolista de Las Mimbreras (Latina), planea la alargada sombra de la Cañada Real (entre Rivas y Madrid), asentamiento en el que hace tres semanas la demolición de una de las infraviviendas de sus 50.000 habitantes provocó una batalla campal entre vecinos y Policía que dejó 22 heridos.

Las Mimbreras sigue el mismo camino: 20 familias de las 130 que pueblan el barrio recibieron los pasados 8 y 15 de noviembre sendas órdenes de desahucio del Ayuntamiento de Madrid, para que desalojaran sus casas en un plazo de diez días.

«Aquí serán tiros»

Pero los vecinos, en su mayoría gitanos, no se lo van a poner fácil: «Si demuelen la casa, será conmigo dentro», afirma José, uno de los cabecillas del poblado. Los hay más contundentes: «Si en la Cañada fueron piedras, aquí serán tiros», asegura otro habitante. De momento, los afectados se han puesto en manos de un abogado para manifestarse «por lo legal». Hablan hasta de cortar la M-40 y de convocar a todas las asociaciones de gitanos de Madrid.

"Si demuelen la casa será conmigo dentro".

Muchos vecinos viven aquí desde hace trece años, cuando el Consistorio los trasladó desde otras chabolas a unas casas prefabricadas. La mayoría están empadronados, y piden que por lo menos se les realoje, «no queremos regalos, si hay que pagar, pagamos», aseguran.

Desde el Área de Urbanismo se afirma que no tienen derecho al realojo porque las casas son ilegales, y que si no se marchan en el plazo anunciado procederán con la demolición, aunque aún no han fijado una fecha límite.

Más asentamientos en la región

Las Mimbreras es uno de los 14 poblados chabolistas de la región. El más grande de todos es el de la Cañada Real, pero todavía quedan en pie los de Las Barranquillas, El Salobral, Cañaveral, Río Guadarrama, Santa Catalina, Las Castellanas, Valverde, Puerta de Hierro, Carabanchel, Plata y Castañar, Pitis-La Quintana y Ventorro. El pasado mes de agosto, el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, aseguró que este mandato sería «el fin del chabolismo en Madrid».