Sol
Huir del sol no es una idea muy saludable. GTRES

Estos días resulta casi imposible escapar del sol. Muchos lo buscan con el afán de ponerse morenos, pero también los hay a los que no les hacen mucha gracia los rayos solares. Lo cierto es que darse un 'baño' de sol, siempre con precaución, es beneficioso para la salud.

¿Te has preguntado alguna vez qué le ocurriría a tu cuerpo si te escondieses siempre en casa y nunca te diese el sol? Un vídeo publicado por Life Noggin del que se hacen eco varias webs de salud como Medical Daily se encarga de explicarlo. El vídeo, publicado hace unas semanas cuenta con alrededor de cuatro millones de visionados ya.

En él se explica que buena dosis de la vitamina D necesaria para el organismo se absorbe a través de la piel y se obtiene con la exposición al sol. Es prácticamente imposible obtener las cantidades necesarias de esta vitamina a través de alimentos. De hecho, no muchos la contienen y la mayoría en cantidades muy pequeñas. De hecho, muchos especialistas aseguran que la vitamina D obtenida del sol se sintetiza mejor que la que recibimos a través de alimentos y suplementos.

La ausencia de vitamina D en el organismo se relaciona con una mayor probabilidad de sufrir enfermedades crónicas en los huesos, cardiovasculares y diabetes. Incluso la esclerosis múltiple y el cáncer de próstata también se han relacionado con la ausencia de esta vitamina.

Por otro lado, el sol tiene otros efectos positivos en el cuerpo. Provoca el aumento del óxido nítrico en sangre y piel. También reduce la presión arterial, lo cual está directamente relacionado con la disminución ya comentada del riesgo de enfermedades coronarias. También, a nivel psicológico se ha establecido que la luz solar puede ayudar a la persona a sentirse mejor a nivel mental.

Ojo, pasarse de sol es malo

Si hasta ahora hemos visto todos los beneficios del sol en nuestro organismo, cabe destacar que, como todo, un exceso también puede resultar perjudicial.

El exceso de sol provoca daños en el sistema inmunológico de la piel, dañando sus membranas celulares y aumentando el riesgo de melanomas. A partir de los 15 minutos de exposición al sol se recomienda usar protección ya que es en ese momento en el que comienza el potencial daño de los rayos ultravioleta.