El Parlamento de Cataluña ha pedido hoy en un gesto sin precedentes la destitución de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, por la crisis de Cercanías, con el apoyo de todos los partidos excepto el PSC.

Inmediatamente, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha dicho en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que "no vamos a atender ese requerimiento".

"El Parlamento de Cataluña es autónomo lo que considere oportuno y el Gobierno soberano para tomar decisiones", afirmó De la Vega. 

El PSC se queda solo 

Es la primera vez que el Parlament pide la destitución de un ministro del Gobierno central
Los socialistas se han quedado completamente solos en el hemiciclo catalán por primera vez en esta legislatura ya que sus dos socios de Gobierno, ERC e Iniciativa, han votado a favor de la destitución de Álvarez.

La propuesta de resolución se ha aprobado con la destacada ausencia del presidente de la Generalitat, José Montilla, por motivos de agencia.

36 diputados del PSC han votado en contra y ha habido una abstención procedente de CiU.

Es la primera vez que la cámara catalana aproba pedir la destitución de un ministro del Gobierno español por "higiene democrática" y en un intento de que al Ejecutivo central no le salga "gratis" la crisis de Renfe en Barcelona a cuatro meses y medio de las elecciones.

Frívola

El conseller de Gobernación, Joan Puigcercòs, ha calificado esta mañana de "frivola la manera en la que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la ministra Magdalena Álvarez han tratado el problema de Cercanías en Barcelona.

Zapatero llegó a hacer broma ayer por la noche en La Sexta en la entrevista que le hizo el humorista Andreu Buenfuente.