Mujer posando con su 'Little Black Dress'
El mensaje del proyecto 'Little Black Dress' es rotundo: la diversidad corporal de la mujer es una realidad visible y los vestidos y sus tallas no deben limitarnos. YOLANDA DOMÍNGUEZ

La historia del famoso little black dress que Coco Chanel convirtió en un icono a principios del siglo XX se hace necesaria para hablar de la exposición que nos ocupa hoy. "Un vestido tan sencillo se convertirá en una especie de uniforme para todas las mujeres con buen gusto", anunció la diseñadora francesa a las lectoras de Vogue en 1926. Y bien que lo consiguió.

Su vestido de crepé negro, ajustado, fue bautizado como "el primer Ford de Chanel" por ser el primero producido en serie. Con esta pieza Coco consiguió varias cosas: convertir el negro –que hasta entonces se consideraba el color del servicio- en sinónimo de sofisticación y elegancia y, sobre todo, romper con los convencionalismos sociales de la época (como haría tantas veces desde ese momento). "El vestido que llevará todo el mundo" proclamó Vogue y casi cien años después dudamos que haya una sola mujer que no tenga uno colgado en su armario.

Con el little black dress como protagonista, la artista visual Yolanda Domínguez (Madrid, 1977) nos propone una nueva y radical vuelta de tuerca en su nuevo proyecto expositivo. Especialista en remover la conciencia social, Domínguez escogió un sencillo vestido de la talla 38 y les propuso a 80 mujeres de diferente edad, raza y talla posar con él. A algunas el vestido les quedaba pequeño, a otras grande, pero a todas les pidió lo mismo: que posaran orgullosas de su cuerpo.

Una tienda en la sala de exposiciones

No es el cuerpo de la mujer el que debe adaptarse a la ropa sino que es la ropa la que debe adaptarse a los infinitos tipos de mujer existentes

El resultado es un puñado de imágenes con un importante mensaje: que el vestido y su talla no debe limitarnos y que la diversidad corporal de la mujer es una realidad visible que debe prevalecer sobre el modelo de belleza imperante en la actualidad. No es el cuerpo de la mujer el que debe adaptarse a la ropa sino que es la ropa la que debe adaptarse a los infinitos tipos de mujer existentes.

Parte de estas fotografías han dado forma a la exposición Little Black Dress incluida en la programación oficial del festival PHotoEspaña y que puede verse en el Museo de Traje (¿qué mejor lugar?) hasta el 17 de septiembre. El montaje tiene mucha importancia en esta muestra. Se nos introduce en el proyecto a través de una instalación en forma de probador de tienda de moda, en el que hay cortinas y espejos, además de fotografías de partes del cuerpo de mujeres. Todo ello sirve de preámbulo a la sala principal, donde se exhiben al menos treinta fotografías en diferentes formatos, y en una sala que simula ser una tienda de ropa con sus percheros y un maniquí con el gran protagonista de la muestra: el vestido negro de la talla 38.

Su proyecto Poses sobre la representación de la mujer en el mundo de la moda tiene más de un millón de reproducciones en Youtube

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Arte y Nuevas Tecnologías, Yolanda Domínguez siempre ha desarrollado proyectos sobre temas sociales relacionados con el género y el consumo. Poses, por ejemplo, una crítica de la representación de la mujer en el mundo de la moda tiene más de un millón de reproducciones en Youtube y ha estado varias semanas en el top ten de los mejores vídeos de moda del mundo (Fashion Films).

También destaca entre sus trabajos el vídeo Niños vs. Moda, que recibió en 2016 el Premio Baezly Designs of the Year. El él aparecen niños de ocho años opinando sobre lo que ven en las fotografías de distintas campañas publicitarias. Las mujeres les inspiraban términos como "muertas, borrachas o asustadas" mientras que los modelos masculinos les sugerían "superhéroes, jefes o empresarios".