Protesta por la reforma sanitaria
La policía del Capitolio desaloja a una manifestante que protestaba contra la reforma sanitaria de los republicanos. MICHAEL REYNOLDS / EFE

El polémico proyecto de ley de reforma sanitaria, revelado este jueves por los líderes republicanos del Senado de Estados Unidos, incluye fuertes recortes al programa Medicaid (para personas de bajos ingresos) y la eliminación de muchos impuestos incluidos en 2010 en la reforma conocida como Obamacare.

El proyecto de ley sanitaria elimina la mayoría de impuestos y mandatos de la reforma sanitaria de Barack Obama, entre ellos la obligatoriedad de adquirir cobertura médica, pero mantiene un sistema de subsidios para comprar seguros.

El borrador del proyecto, de 142 páginas, fue publicado en la página web del Comité Presupuestario del Senado y se parece mucho, más allá de algunos modestos ajustes, a la versión para derogar y reemplazar Obamacare, como se conoce a la reforma promulgada por Obama en 2010, aprobada por la Cámara de Representantes en mayo.

El plan de los republicanos del Senado incluye fuertes recortes al programa Medicaid y da a los estados flexibilidad para dejar de ofrecer coberturas garantizadas por Obamacare, como la maternidad o tratamientos relacionados con la salud mental.

Menos subsidios

El borrador contiene también un sistema de subsidios para ayudar a los ciudadanos a comprar un seguro médico al estilo de Obamacare, pero menos generoso y menos costoso para el Gobierno federal.

El proyecto ha estado envuelto en polémica porque se redactó en secreto durante semanas por un pequeño grupo de 13 legisladores capitaneados por el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, y ha suscitado dudas y divisiones en el propio partido conservador, que quiere aprobarlo antes de que acabe el mes.

Durante una reunión en la Casa Blanca con empresarios y líderes del sector tecnológico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comentó sobre la propuesta de los republicanos del Senado que será necesaria "un poco de negociación", pero el resultado final será "muy bueno".

El presidente ha depositado muchas esperanzas en el plan del Senado, dado que la semana pasada aseguró que el proyecto aprobado en la Cámara Baja es "mezquino", tras celebrar su aprobación en mayo por todo lo alto en una ceremonia en la Casa Blanca.

"No puedo garantizar nada, pero espero que podamos sorprenderles con un plan muy bueno. Lo que yo quiero es un plan con corazón", dijo Trump en un discurso este miércoles en Cedar Rapids (Iowa).

Obamacare, "colapsado"

Mientras, McConnell defendió desde el pleno del Senado su plan, sobre el que sostuvo que está abierto al debate y a posibles enmiendas, y subrayó que el objetivo es que los estadounidenses sean "libres" por fin de las obligaciones y requerimientos de Obamacare.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, declaró en una rueda de prensa que el proyecto del Senado es muy similar a la versión de la Cámara Baja, lo cual es "muy bueno", y enfatizó que Obamacare "ha colapsado".

McConnell ha decidido tramitar la propuesta mediante un procedimiento presupuestario que le permite aprobarlo con el apoyo de apenas 50 senadores, en lugar de los 60 que requieren generalmente los proyectos de ley.

"Sin corazón"

Los líderes demócratas del Congreso calificaron de "cruel y sin corazón" la propuesta de ley presentada por los republicanos del Senado.

Minutos después de que se desvelara el proyecto, la líder de la minoría demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, aseguró en una rueda de prensa que el borrador del proyecto, de 142 páginas, es "dañino y sin corazón" porque perjudicará a las personas con menos recursos.

En un tono similar, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, llamó "sin corazón" a la propuesta republicana y aseguró que la nueva iniciativa es incluso "más cruel" que el proyecto legislativo sobre salud aprobado por la Cámara de Representantes en mayo pasado.