Extinción
Un avión de bomberos lanza agua sobre el incendio que asola el centro de Portugal. EFE

"No hay ningún avión de combate de incendio que haya caído o tenido ningún problema", explicó un portavoz de Protección Civil de Portugal al medio luso Público desmintiendo así las informaciones que señalaban la caída de un aparato de estas características en el término municipal de Pedrógão Grande. La misma fuente, que habla de "falsa alarma", no asegura que se haya visto involucrado otra aeronave no involucrada en las labores de extinción del fuego. 

El aviso se registró a las 17.15 horas de este martes, cuando un miembro de Protección Civil alertó a la agencia de noticias de la caída de un aparato, un avión Canadair, en una de las zonas más castigadas por el fuego en el país vecino. La Fuerza Aérea de España explicó a través de Twitter que el avión accidentado no era español. "Se confirma que el posible avión de extinción de incendios accidentado en Portugal no es del Ejército del Aire", aseguraban.

El incendio, que ha obligado a la evacuación de más de 20 aldeas, ha causado por el momento 64 muertes y ha dejado unas 157 personas heridas. Las llamas se iniciaron el sábado a unos 200 km de Lisboa y tres días después más de 2.000 bomberos continuar con las labores de extinción mientras el fuego se expande por otros municipios cercanos al foco principal.

Las críticas por la mala coordinación de lo sucedido arrecian ahora al Gobierno socialista de Sousa, quien aseguró que lo primordial ahora es ganar el pulso al incendio y dejar las responsabilidades para más adelante. El primer ministro, Antonio Costa, sin embargo, quiere saber por qué la N236, donde murieron una treintena de personas en el interior de sus vehículos al introducirse en una "ratonera de humo", no se cerró a tiempo.