Contando con las nulidades (174), en total se disolvieron 145.919 matrimonios, un 6,5 por ciento más que en el año anterior, lo que confirma la reciente tendencia ascendente, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

En julio de 2005 entró en vigor la ley que permite el divorcio sin necesidad de separación previa, lo que hizo que ese mismo año ya se registrara un aumento de este tipo de disolución matrimonial.

Sin embargo, fue el año pasado cuando el divorcio, gracias a la reducción de plazos y de causas para solicitarlo, se convirtió en la opción estrella para poner fin a un matrimonio.

El cambio de marco regulatorio también contribuyó al excepcional incremento de los matrimonios disueltos antes de un año (del 330,6% respecto a 2005), aunque la duración media de los matrimonios disueltos fue de 15,1 años.

El 65,3 por ciento de los divorcios fueron consensuados, mientras que el 52 por ciento de las separaciones fueron de mutuo acuerdo.

En cuanto a la duración del proceso, el 72 por ciento de las demandas de divorcio se resolvieron en menos de seis meses, un porcentaje que cayó al 57,2 por ciento en el caso de las separaciones.

Según los datos del INE, el mayor número de rupturas tuvo lugar entre los 40 y 49 años, y casi el 45 por ciento de los matrimonios disueltos no tenían hijos.

Por regiones, las comunidades autónomas que registraron mayor tasa fueron Canarias (4,31 por 1.000 habitantes), Baleares (3,94) y Cataluña (3,85). En el otro extremo se encuentran Extremadura (2,23), Castilla y León (2,30) y Castilla-La Mancha (2,39).

Los datos de nulidades, separaciones y divorcios se elaboran a partir de la información facilitada por los Juzgados de Primera Instancia, Instrucción y de Violencia sobre la Mujer, relativa a los procesos de disolución del vínculo matrimonial.