El escrito defiende que el acceso a la educación en condiciones de igualdad es "un derecho indiscutible" para el conjunto del alumnado y que, en el caso de muchos niños sordos, este acceso se garantiza incluyendo la lengua de signos en el marco de un enfoque bilingüe-bicultural basado en el aprendizaje, el conocimiento y el uso tanto de la lengua de signos como de la lengua oral del entorno.

Por ello, con motivo del Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, y coincidiendo con el décimo aniversario del reconocimiento legal de estas lenguas en España, la Cámara balear ha querido mostrar su apoyo a este colectivo.

"Sea cual sea la situación, todas y cada una de las personas sordas necesitan acceder a la información y la comunicación para desarrollar una vida independiente y ser parte activa del mundo", dice el manifiesto.

En este sentido, la declaración defiende que un enfoque en el ámbito educativo que contemple la lengua de signos "dotará a la persona sorda de todas las herramientas necesarias para el pleno desarrollo de la personalidad y la efectiva participación en la vida social, cultural y laboral".