La oleada de empresas que se dedican a repartir publicidad por las calles, en especial por el centro histórico, con el aumento de la suciedad que ello comporta, ha obligado a la Concejalía de Medio Ambiente a ponerse seria en la aplicación de la ordenanza de publicidad.

Tanto es así, que desde el mes de mayo, los inspectores de esta delegación han mandado notificaciones a 56 empresas de las que reparten propagan informándoles de que, si reinciden en esta práctica ilegal, serán sancionadas: «Las multas pueden ascender hasta 750 euros», ha advertido el concejal de Medio Ambiente, Ramón Isidro Sanchis.

«Los ciudadanos también pueden colaborar llamando al 010 si ven que se reparte publicidad en alguna calle», ha explicado el edil.

La ordenanza de publicidad prohíbe también dejar folletos publicitarios en los limpiaparabrisas de los coches.