Vodka y Red Bull
Para el estudio se usó vodka y Red Bull. noelsch

Mezclar una bebida alcohólica con una energética como un Red Bull suele ser habitual entre muchas personas, especialmente jóvenes, que buscan potenciar el efecto de la copa, en ocasiones con la creencia de que el alcohol hará efecto más rápido o que se sentirán más activos gracias a la mezcla con una bebida de este tipo. Algo que es radicalmente falso.

Un equipo de especialistas de la UBC Sauder School of Business en Vancouver, Canadá, ha realizado un estudio por el que tratan de desmontar este mito. Para ello, contaron con 154 jóvenes voluntarios a los que ofrecieron dos tipos de bebidas. Utilizaron vodka, Red Bull y un zumo y ofrecieron a todos las mismas copas, aunque con diferentes etiquetas. Pese a llevar todas lo mismo, en unas podía leerse 'vodka con Red Bull' y en otras 'cocktail de vodka'.

Tras consumirlas, midieron el comportamiento de todos los jóvenes que las habían consumido. Los que tomaron las copas etiquetadas con Red Bull aseguraron sentirse más borrachos y, a la vez, más seguros de sí mismos y sexualmente confiados que aquellos que, habiendo consumido lo mismo, creyeron haber bebido una copa de vodka con zumo únicamente.

Uno de los autores del estudio, Yann Cornil, aseguró que esta actitud no se debe a la intoxicación etílica ni a que el Red Bull potencie los efectos del alcohol ingerido. "Está en sus cabezas, la simple comercialización de esta bebida hace que las personas crean este tipo de cosas. Cuando mezclan alcohol con Red Bull existe un importante componente psicológico por el que una persona puede creer que el grado de intoxicación etílica es mayor y sentirse, a la vez, más confiado", explicó.

Estudios anteriores han incidido en los efectos adversos que puede tener este tipo de bebida si se consume en exceso junto al alcohol, tales como taquicardias, mayor presión arterial, mayor deshidratación (y peor resaca) e incluso una mayor adicción al alcohol.