Concentración contra la violencia en los hospitales
200 profesionales del Hospital Virgen de la Salud se han concentrado a las puertas del centro. Laura Gómez

Unos 200 trabajadores del Hospital Virgen de la Salud han secundado la concentración convocada por la Junta de Personal del área sanitaria número 1 de Toledo. La finalidad ha sido la protesta por el aumento de la violencia por parte de los usuarios hacia los profesionales sanitarios. El último caso, la semana pasada, con la agresión sufrida por un trabajador del este mismo hospital.

"En el ámbito sanitario estamos padeciendo, en los últimos tiempos, una falta de confianza y de respeto por parte del usuario hacia el trabajador, que está degenerando en agresiones verbales y a veces físicas, de manera prácticamente diaria, ha denunciado el presidente de la Junta de Personal, Jesús Porro, quien ha leído un manifiesto.

Demasiados pacientes para pocos médicos

Los problemas, según ha denunciado Porro, "son el colapso existente en las infraestructuras y la falta de personal para atender la gran presión asistencial, lo que en muchas ocasiones limita el tiempo dedicado a la información de familiares y termina desencadenando las agresiones". Y es que ha habido un cierto incremento de personal sanitario, "pero no como el que hubo hace siete años".

En los últimos meses se han denunciado al menos tres agresiones contra el personal sanitario

Porro ha explicado que "en los últimos años se ha procedido a un proceso de apertura del hospital hacia el exterior, pero eso ha generado un número de visitas demasiado elevado. Es muy difícil que con unas infraestructuras antiguas, sin espacio, esté cómodo el enfermo y puedan trabajar correctamente los profesionales, sobretodo en días puntuales".

Para evitar estos incidentes, la Junta de Personal ha exigido que se "ponga en práctica y de manera eficaz" el Plan Perseo del SESCAM, el cual recoge la conciliación entre trabajadores y usuarios y ampara a los profesionales sanitarios ante las agresiones. Porro afirma que "ahora mismo no se está aplicando, porque no es sólo la instalación de cámaras o la contratación de vigilantes".

"También supone defender jurídicamente al profesional y al usuario cuando surgen estos problemas, y esto ahora no ocurre", continúa Porro, quien recuerda que en los últimos meses se han denunciado al menos se han denunciado tres agresiones. "Para que la sanidad siga funcionando, en la situación actual de falta de infraestructuras y personal, la única manera es poniendo todos de nuestra parte".