La desaparición lunes del taxista Alberto Berman durante nueve horas podría haber sido «un montaje», según declararon fuentes de la investigación que realizan los Mossos de Esquadra tras tomarle una primera declaración en Vic, dónde apareció sano y salvo.

Aún así, la policía seguía sin descartar ayer ninguna hipótesis. El conductor dijo a los Mossos que lo último que recordaba era haber recibido un fuerte golpe a la cabeza y despertarse en Vic cerca de dónde encontraron el taxi.

Desde Tele Taxi, la empresa dónde trabaja, afirman que la hipótesis del montaje «no tiene ni pies ni cabeza» y se cree más en el secuestro por parte de tres hombres que lunes cometieron un robo al barrio de Sant Andreu, horas antes de subir al taxi d'Alberto. «Estamos con él dónde haga falta», dijo el portavoz de la empresa, Carlos Hernández, de sobrenombre Tomate.

Alberto fue citado a la comisaría de Las Corts para mostrarle unas fotos y ver si podía identificar a los autores del secuestro.

Mientras Tele Taxi agradecía la movilización de taxistas, medios de comunicación y Mossos por encontrar el taxista, el sindicato STAC criticó el tiempo que tardó «la Administración» en dar la señal de alarma por toda Catalunya.