Boda de los duques de Lugo
Boda de los duques de Lugo (©KORPA). KORPA

Aunque el compromiso oficial no se hizo público hasta pocos meses antes de su boda, la Infanta Elena con Jaime de Marichalar se conocieron siete años antes de casarse, en 1987, cuando Elena se trasladó a París para perfeccionar sus estudios de francés. La ciudad de las luces le sirvió a la pareja como telón de fondo donde tejer su amor sin el peligro de ser descubiertos.

Hasta enero de 1994 no apareció publicada en la prensa nacional la noticia de una posible relación de la Infanta con Jaime de Marichalar, perteneciente a una de las familias nobles y de tradición monárquica de España.

Tuvimos que esperar hasta el 23 de noviembre de 1994, cuando el palacio de la Zarzuela emitía un escueto comunicado en el que daba a conocer el compromiso oficial de Doña Elena con Jaime de Marichalar Sáenz de Tejada. La petición de mano tuvo lugar en el mismo Palacio de la Zarzuela el día 26 del mismo mes.

El 3 de marzo de 1995 el Consejo de Ministros aprobaba un Real Decreto por el que el Rey otorgaba a su hija el título de Duquesa de Lugo "en atención a las circunstancias que concurren en mi muy querida hija S.A.R. Doña Elena de Borbón, Infanta de España, con ocasión de su matrimonio y como prueba de mi profundo afecto y cariño, he tenido a bien concederle con carácter vitalicio la facultad de usar el título de Duquesa de Lugo".

El día del enlance

La pareja contrajo matrimonio el 18 de marzo de 1995 en la catedral de Sevilla ante 1.300 invitados, entre ellos representantes de 38 Casas Reales. Tras su boda, el primer viaje oficial que realizaron los Dduques de Lugo fue a esta ciudad gallega, el 5 de septiembre de 1995, para dar testimonio de la vinculación que tienen con esta ciudad. El 9 de octubre del mismo año la Infanta recibió en Sevilla el título de Hija Adoptiva de la ciudad.

Una vez casados y después de una estancia de dos años en la capital francesa, en donde Jaime de Marichalar trabajaba en una entidad bancaria, los duques de Lugo establecieron su residencia en Madrid en donde nacieron sus dos hijos, Juan Felipe Froilán (1998) y Victoria Federica (2000).

El Rey anunció en 2003 un tercer embarazo de la Infanta Elena, que no llegó a término. El anuncio realizado por el Monarca sorprendió a toda la prensa ya que por aquel entonces existían rumores de crisis dentro del matrimonio de los duques de Lugo.