Jaime de Marichalar
Jaime de Marichalar posando durante un acto de presentación de una conocida firma (©KORPA). KORPA

El esposo de la Infanta Elena, Don Jaime de Marichalar, ha demostrado ser una persona que sabe afrontar las adversidades tras superar con éxito la grave enfermedad que sufrió en diciembre de 2001 y, pese a su aspecto severo, se ha convertido estos años en un icono de la moda, en la que ha marcado un estilo personal y diferenciado.

Procedente de una noble familia soriana vinculada desde antiguo a la Monarquía, Marichalar sufrió el 22 de diciembre de 2001 una isquemia cerebral que le mantuvo apartado de su actividad en la Fundación Winterthur sólo durante tres meses.

Esa rapidez demostraba su afán de recuperación, pero no evitó que, poco después, tuviera que trasladarse a vivir a Estados Unidos donde, acompañado por la Infanta Elena, siguió durante once meses un tratamiento de rehabilitación.

Amante de la moda desde mucho antes de ser consejero de una de las principales firmas españolas como es Loewe, el duque de Lugo ha estado presente en múltiples ocasiones en desfiles y acontecimientos relacionados con este mundo, y ha acaparado muchas portadas por sus atuendos diferentes y muy personales.

De hecho, esa impronta se ha trasladado a la Infanta Elena, que, desde que comenzó su relación con Jaime de Marichalar, consiguió también un estilo propio que la hace figurar entre las mujeres más elegantes de España.

La vida en París

Jaime de Marichalar nació en Pamplona el 7 de abril de 1963 y tras seguir estudios de economía, especializándose en gestión de empresa y "marketing", en 1986 se fue a vivir a París, donde realizó sus prácticas financieras e inició su experiencia profesional en la banca privada.

Ocupó distintos puestos directivos en entidades financieras en París hasta que su nuevo destino en Crédit Suisse le supuso su traslado a Madrid.

Los Duques de Lugo se conocieron en 1987, cuando Doña Elena se trasladó a París a realizar un curso de literatura francesa, y mantuvieron su relación con absoluta discreción, pues no fueron fotografiado juntos hasta 1993.

Su boda se convirtió en un acontecimiento mundial, al ser el primer enlace matrimonial de la Familia Real española de la democracia. El 18 de marzo de 1995 toda Sevilla se echó a la calle para acoger a los 1.300 invitados, entre ellos representantes de 38 Casas Reales, que acompañaron a la hija mayor de los Reyes en tan importante fecha.

La Infanta Elena y Jaime de Marichalar fueron también los primeros en dar continuidad a la Corona cuando nació su primogénito y primer nieto de los Reyes, Felipe Juan Froilán de Todos los Santos, que vino al mundo el 17 de julio de 1998.

Año y medio después, el 9 de septiembre de 2000, el duque de Lugo anunció el nacimiento de su segunda hija, Victoria Federica.

Gran amante de la hípica, la naturaleza y los animales, Jaime de Marichalar comparte con su esposa estas aficiones, a las que suma una alegría de vivir que le ha hecho asiduo de numerosas fiestas y acontecimientos sociales a los que, en múltiples ocasiones, acudía sin Doña Elena.