El txikitero paga la ronda, y los céntimos restantes los guarda para meterlos en la hucha del Casco Viejo, frente al edifcio de Bolsa.

El dinero es para los niños necesitados. La semana pasda, llegaron a recoger 5.388 euros en esa hucha de todo un año. El lunes, algún desalmado intentó forzar la hucha para llevarse la recaudación, pero no consiguió su propósito.