El Rey se enfrenta a Chávez
El Rey se dirige a Chávez: "¿Por qué no te callas?" (REUTERS) REUTERS

El Rey Juan Carlos, al igual que Isabel II de Inglaterra -que acuñó la expresión al recordar la separación de Carlos y Diana en su 80 cumpleaños-, ya tiene su particular 'annus horribilis'.

Doce meses de polémicas, malas noticias y enfrentamientos
Han sido doce meses de polémicas, malas noticias y enfrentamientos que comenzaron a mediados de octubre de 2006. Entonces se hacía pública una rocambolesca historia sobre un oso amaestrado y borracho que habría sido
abatido por el Rey de España durante una cacería en Rusia. La Casa del Rey se limitó entonces a calificar de "ridículas" las versiones difundidas.

En febrero de 2007 toda la familia Real quedaba conmocionada por la repentina muerte de la hermana menor de la princesa Letizia. Tenía tan sólo 31 años.

Luego surgió la polémica por los gastos de la Casa Real, el sueldo del monarca y las reiteradas peticiones de ERC de hacer públicas sus cuentas, algo que el Congreso volvió a rechazar. La Casa del Rey anunció entonces que un experto en derecho administrativo se encargaría de la gestión de sus cuentas.

Una caricatura de los Príncipes de Asturias devolvió a la Casa Real a la actualidad
El monarca estaba en boca de todos y, para colmo, su hijo el Príncipe Felipe y su nuera, Letizia Ortiz, saltaban a la portada de la revista 'El Jueves' en forma de caricatura sexual.

Don Juan Carlos, convertido entonces también en papel, fue quemado y requemado en Cataluña por jóvenes independentistas. La acción llevó incluso al presidente del Gobierno a recordar que la libertad de expresión nada tiene que ver con la ofensa.

Un locutor que pide su abdicación y una presidenta que lo defiende
Cuando la fiebre pirómana parecía mitigarse, desde la COPE, Federico Jiménez Losantos se empeñaba en pedir la abdicación de Don Juan Carlos en favor de su hijo el Príncipe Felipe. Y lo que más calentó a Don Juan Carlos fue tener que aguantar a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, pedir que el locutor de la radio de la Iglesia recibiera "un trato humano". Dicen que la política tuvo que escuchar entonces "tres palabras fuertes" de boca del monarca.

La polémica también persiguió la visita oficial de los Reyes a Ceuta y Melilla, con el enfado monumental del Gobierno marroquí, que aún reclama las ciudades autónomas. De África pasó a Chile, para participar en la Cumbre Iberoamericana de la cohesión social. Allí fue la estrella al espetarle al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, un sonoro "¿por qué no te callas?" harto ya de sus críticas al ex presidente José María Aznar.

El anuncio de la Casa Real de la "separación temporal" de los duques de Lugo, la infanta Elena y Jaime de Marichalar, pone la guinda a estos doce meses gafes.