Suso de Toro y Zapatero
El novelista Suso de Toro y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Archivo
Como un "militar civil", con un profundo sentido del deber, calculador y ajeno a las influencias externas, con el bien común y la paz como objetivo, así describe Suso de Toro a José Luis Rodríguez Zapatero en un libro en el que es el propio presidente, y no el escritor gallego, quien habla sobre sí mismo.

De Toro presentará este miércoles Madera de Zapatero. Retrato de un presidente, un libro editado por RBA en el que, como si fuese un documental, Zapatero y algunos de sus allegados repasan su trayectoria con el objetivo de mostrar a la gente "quién es él realmente".

Zapatero está hecho de madera de boj, la más dura

Una "versión de sí mismo" narrada por Zapatero, su hermano Juan, su primo José Miguel, y miembros del Gobierno y del PSOE como María Teresa Fernández de la Vega, José Blanco, Trinidad Jiménez, Pasqual Maragall, Carme Chacón, Emilio Pérez Touriño, José Andrés Torres Mora, Antonio Cuevas, Rogelio Blanco o Julián Lacalle, a raíz de entrevistas realizadas entre 2006 y 2007.

"De madera de boj, la más dura", de esa pasta está hecho Zapatero, afirma en una entrevista De Toro, que ve en él una persona "muy humana y muy fiable" sobre la que se puede construir "con confianza".

La esencia del "zapaterismo"

Una actitud, dice el escritor, que hace que muchas personas que no votan al PSOE en cambio sean "zapateristas" gracias a su "buena fe, valentía y sinceridad" y a su forma de ejercer la Presidencia de forma "fría" y "calculadora" y "sin dejarse condicionar" por los demás.

Así, pone como ejemplo la primera decisión como presidente del Gobierno, la retirada de las tropas de Irak. Demostraba, en definitiva, que "iba en serio".

Sobre "sombras" 

Nunca se ha arrepentido de nada

 El libro, según su autor, también muestra "sombras" en su labor, y quizá un exceso de confianza, ya que "aunque delega mucho en la gente" y permanentemente escucha a todo el mundo, "luego, en la toma de decisiones, no depende de nadie".

Comete errores, "pero rectifica, tiene cintura política", aunque, eso sí, reconoce que "nunca se ha arrepentido de nada".