Aunque descarta llamar a consultas al embajador en Venezuela. La secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, dijo ayer en referencia al rifirrafe entre Don Juan Carlos y el presidente venezolano, Hugo Chávez, que «es importante tratar de calmar la situación, reconducir la relación y evitar la escalada de descalificaciones y de ataques».

Jiménez descartó además llamar a consultas al embajador español en Venezuela como había pedido el Partido Popular. Insistió, igualmente, en que España mantiene importantes vínculos con América Latina, por lo que «un Gobierno responsable debe, en primer lugar, agotar las vías para aplacar el incidente y evitar los riesgos y los efectos negativos que pueda tener». Recordó también que «todos los presidentes fueron a despedirse del Rey y del presidente del Gobierno y les manifestaron su cariño, su apoyo y su solidaridad».

Por su parte, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que si Chávez desea buenas relaciones con España, como dice, es razonable pedirle «que respete a nuestro Rey, nuestro presidente y nuestros ex presidentes».

Acusaciones entre PP y PSOE

El incidente en la Cumbre Iberoamericana ha servido a PSOE y PP para un nuevo enfrentamiento. Los populares han pedido al Gobierno que el ministro de Exteriores comparezca en el Congreso. Por su parte, los socialistas les han replicado diciendo que Aznar se reunió hasta en 14 ocasiones con Chávez y le vendió material militar.