Luz Santa Catalina, la estudiante del IES Ramón Menéndez Pidal expulsada por protestar por el estado de las instalaciones del centro, acudió ayer a clase. Y lo hizo pese a la oposición de los profesores y las advertencias del  jefe de estudios, quien le dijo «que me atuviera a las consecuencias si lo hacía», según explicó la propia alumna.

Además, una de las profesoras se negó a resolverle una duda «porque yo no estaba en la clase». A Luz le llegó la carta de expulsión el pasado viernes, y en ella se decía que la sanción debía hacerse efectiva desde ayer, un procedimiento que «no sigue los trámites legales, ya que deben dejar dos días lectivos para presentar alegaciones».  Por su parte, el consejero de Educación, José Luis Iglesias Riopedre, cree que el asunto se está «desmadrando».