Protesta por la muerte de Carlos
Protesta por la muerte de Carlos AGENCIAS

«A los fascistas: ninguna agresión quedará sin respuesta». Es uno de los comentarios que ayer colapsaban las webs de redskins pidiendo venganza por la muerte, el domingo, del antifascista de 16 años Carlos Javier Palomino a manos del neonazi Josué E. de la H., militar, de 24 años. Éste pasó ayer a disposición judicial.

Ante el temor de que el suceso genere nuevos enfrentamientos entre ultraderechistas y redskins, la Policía se encuentra en estado de alerta en toda la región. La delegada del Gobierno, Soledad Mestre, ha asegurado que los esfuerzos policiales «se redoblarán» de aquí al 20-N y que buscará todas las formas legales para prohibir la manifestación convocada por Alianza Nacional para el próximo sábado en el centro de la capital.

Los ultras, más organizados

Desde hace unos meses, los ataques neonazis se realizan entre «grupos más numerosos y mejor organizados», según aseguran fuentes del CEP (Confederación Española de Policía). Para Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Madrid sufre «una oleada de xenofobia y racismo» y cifra en 600 los incidentes perpetrados por grupos ultras el pasado año (amenazas incluidas). Por otra parte, Metro ya ha entregado el vídeo de la reyerta con la muerte del joven a los investigadores.

Reunidos para recordar a Carlos

Al grito de «los fascistas son los terroristas», cerca de 2.000 personas se concentraron ayer a las 20.00 horas en la Puerta del Sol por la muerte de Carlos. Entre otras proclamas, solicitaban la ilegalización de los partidos de corte «racista» y exigieron la dimisión de Soledad Mestre, delegada del Gobierno, por no haber prohibido la manifestación convocada por Democracia Nacional (DN) a la que acudía el presunto asesino del joven. Algo que no se hizo, según la delegada, porque DN es un partido legalizado y, en otras ocasiones, el TSJM ha declarado nula la prohibición de manifestarse.

‘El Pollo’ «no era red skin», aunque solía acudir a protestas antifascistas

Será incinerado hoy en la Almudena. Carlos Javier Palomino Muñoz, conocido como El Pollo o Torpedo, «no pertenecía a ningún grupo de red skin» (grupo radical de ideología anarquista y antinazi), según los amigos de joven, aunque sí solía acudir frecuentemente a manifestaciones antifascistas como la del domingo.

Carlos Javier Palomino Muñoz, conocido como El Pollo o Torpedo, «no pertenecía a ningún grupo de red skin»
El fallecido, que vivía con su madre y con su abuela en la zona de Alto del Arenal, tenía 16 años. Dejó los estudios con 14 y durante estos dos años ha tenido trabajos temporales. En la actualidad buscaba trabajo.

Era un chico «normal, simpático y cachondo» y comprometido con sus ideas antifascistas y antirracistas «como todos los de este barrio obrero», cuentan sus amigos de Vallecas.

Asimismo, era seguidor del Rayo y mantenía relaciones con algunos miembros de Los Bukaneros, un grupo de hinchas antifascistas, aunque no era socio de la peña, según fuentes del equipo de fútbol.

«Descansa en Valhalla»

En Internet, donde el fallecido tenía un fotolog –un blog donde el usuario cuelga fotos–, que ha sido cerrado, sus amigos lloran su muerte y desean a su «camarada» que descanse en Valhalla, el paraíso donde van los héroes muertos en combate, según la mitología escandinava.

Asimismo, recuerdan que El Pollo «era un gran tipo» y que «por muchos años que pasen, los grandes nunca mueren».