Tras dos años de silencio, en los que ha superado un cáncer, La Mari vuelve a coger las riendas del grupo malagueño Chambao con el disco Con otro aire, inspirado en sus andanzas por Marruecos, América Latina...

¿Qué tiene África que gusta a los que aman el flamenco?

El disco no es sólo un acercamiento a África. He intentado plasmar más viajes.

Lo del flamenco chill, ¿es ya agua pasada?

Chambao se puso esa etiqueta como un juego. Teníamos muchas ideas y pocos instrumentos, así que tiramos de la electrónica.

¿Disco nuevo, vida nueva?

Sensaciones nuevas. Mi vida sigue siendo la misma.

¿Valora más a los amigos que antes?

¿Por qué?

Por la edad, la madurez...

Los amigos son los amigos. Y son algo muy importante y muy sincero, como la familia.

¿Dónde desconecta?

Cuando termino de trabajar.

¿Cómo mata el tiempo libre en las giras?

Suelo ir al cine. Me encanta.

¿Cuál es la última película que ha visto?

Las 13 rosas. Es de quitarse el sombrero. Salí llorando de allí y gritando ¡libertad!

¿Qué le preocupa a La Mari, además de su música?

Lo que tiene que ver con la lucha por un mundo mejor, con la protección de la infancia, la erradicación de la pobreza.

Entre los artistas se ha puesto de moda hablar del cambio climático…

No deberíamos frivolizar. Cuando eres artista estás más conectado con estas causas, te sale de dentro y de forma humilde apoyarlas. Son temas delicados y no se debe juzgar a nadie porque las defienda.

¿La fama asusta?

Qué quieres que te diga, paso un poco de la fama. Me proporciona satisfacciones superbonitas, pero no es algo que me pese como una losa.

BIO

Mª del Mar Rodríguez nació en Málaga hace 32 años.