Agentes de la Guardia Civil detuvieron en el Concello de Crecente (Pontevedra) a un hombre que accedió a la Casa Consistorial con una garrafa de gasolina y amenazó con quemarla, después de haber obligado a los funcionarios a abandonar las dependencias municipales. El hombre, R.A.P., entró en el Ayuntamiento en torno a las 9.00 horas y comenzó a rociar con gasolina las oficinas.

Un agente de la Policía Local que estaba en el edificio emprendió un diálogo con el hombre para intentar que depusiese su actitud. Fue capaz de reducirlo hasta la llegada de la Guardia Civil, que procedió a su detención. El hombre mantiene desde hace años un enfrentamiento con otro vecino en relación a la construcción de una casa y se cree que el acto fue una represalia porque el Gobierno local no le solucionó la disputa urbanística que tiene con su vecino.