La delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, ha decidido vetar todas las manifestaciones de inspiración "racista y xenófoba" que pudieran llevarse a cabo en Madrid de cara al 20-N, aniversario de la muerte de Franco. De momento se han recibido unas cinco solicitudes.

La Delegación estudia prohibir la marcha convocada por Alianza Nacional el sábado en Madrid. De llevarse a cabo, esta manifestación discurriría por Montera, Gran Vía y la Puerta del Sol.

La que no se ha podido evitar, a pesar del veto de la Delegación de Gobierno, es la manifestación convocada por Falange el domingo con el lema "homenaje a José Antonio Primo de Rivera, asesinado por los socialistas en el 36".

El movimiento contra la intolerancia ha pedido que se prohíban las concentraciones de cara al 20-N.
Una sentencia del pasado 31 de octubre del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) avala la marcha, que se celebrará desde Moncloa al valle de los Caídos. El tribunal considera que la afirmación de Falange no necesariamente es su lema "por más que la frase resulte desafortunada y carente del mínimo rigor respecto a la realidad histórica". En opinión de los jueces no existe riesgo de altercados ni alteración del orden público, tal y como ha ocurrido en otras ocasiones.

El Movimiento contra la Intolerancia ha pedido que se prohíban las dos concentraciones.

La Delegación del Gobierno asegura que la marcha del domingo, convocada por Democracia Nacional, y que fue el origen de la muerte de un menor a manos de un neonazi en la estación de metro de Legazpi, "estaba autorizada" y había sido solicitada por un partido político legalizado.

Desde Democracia Nacional aseguran que no tienen "nada que ver" con la muerte del menor y afirman que están sufriendo "un linchamiento político totalmente irracional y absurdo".