Una vez que se viola la intimidad de los ciudadanos el abuso no tiene límites. Las condiciones de acceso de las autoridades a los mails y llamadas telefónicas impuestas en EE UU después del 11-S a través la Patriot Act despertó las críticas airadas de las asociaciones de libertades civiles.

Proteger el anonimato es una batalla que no se puede ganar en la era de Google

Ahora, la Administración Bush quiere ir más lejos y conseguir la legalización de esas prácticas mediante la modificación de una ley de 1978 que exige un permiso judicial para intervenir el correo o las llamadas en EE UU.

El caso es que estas prácticas se han vuelto algo habitual en el territorio estadounidense. De hecho, una de las grandes batallas legales que se plantea es qué hacer con las violaciones de la intimidad realizadas antes de la aprobación de la ley, que podría estar lista este mes, según informa la CNN.

Intimidad e internet

Los empleados del gobierno de EE UU que violen la intimidad pueden pasar hasta cinco años de cárcel y pagar una multa de 100.000 dólares.

Para Donal Kerrr, segundo de abordo de la inteligencia de este país, la "privacidad no puede significar ya anonimato" "proteger el anonimato es una batalla que no se puede ganar. Cualquiera que escriba su nombre en google sabe a qué me refiero" ha sentenciado.

Este es el segundo intento, y parece que definitivo, de Bush Jr para legalizar las escuchas. En la primera ocasión se vio obligado a retirar el proyecto.