Ejercicio
Evitar el sedentarismo es uno de las claves para mantener una buena salud. GTRES

La esperanza de vida en el mundo occidental no deja de crecer, pero unos buenos hábitos cotidianos pueden mejorar aún más las perspectivas. El diario The Independent recoge ocho consejos basados en otros tantos estudios para vivir más.

Mantener la curiosidad

Laura Carstensen, profesora de Psicología en la Universidad de Stanford y directora del Stanford Longevity Center asegura que mantener la curiosidad mejora nuestra longevidad.

Carstensen se refiere a seguir aprendiendo, formulando preguntas y descubiendo cosas que desconocíamos.

Mantener la consciencia

Existe un estudio llamado The Longevity Project en el que se hace hincapié en el concepto de la consciencia (conscientiousness, en inglés). Hace referencia a la capacidad de las personas que vivir de una manera consciente, es decir: hacer cosas para proteger tu salud, buscar situaciones saludables, intentar mejorar tus condiciones de trabajo, tu relación con los demás...

Tener un IMC saludable

Francine Grodstein, profesora de Epidemiología en la Harvard School of Public Health, asegura que cuanto mayor sea el Índice de Masa Corporal (IMC, el resultado de la masa partida por la estatura al cuadrado), menos posibilidades hay de vivir más años. Experimentos en ratones prueban que reducir el peso en un 20% mejora la longevidad.

No estar quieto

Un estudio de 2015 revela que dormir más de nueve horas al día y permanecer sentado más de siete puede reducir la esperanza de vida. Mantenerse de pie y moverse puede mejorar la longevidad.

Comer alimentos naturales

Evitar comidas procesadas y comer más frutas y verduras son, según numerosos estudios, una de las claves para tener una vejez más sana y duradera.

Correr

Un estudio publicado por la revista Progress in Cardiovascular Disease revela que los runners viven de media tres años más que aquellos que no corren. De hecho, aseguran que una hora de running equivale a siete horas más de vida.

Evitar la soledad

Un estudio apunta a que la soledad puede reducir la esperanza de vida de las personas, por lo que mantener el contacto con amigos es fundamental.

Tomar café

Una investigación revela que las personas que toman entre tres y cinco tazas de café al día registran un descenso del 15% en el riesgo de una muerte prematura.