La Fura dels Baus en el Moll de la Fusta.
La Fura dels Baus en el Moll de la Fusta. TONI GARRIGA / EFE
La ceremonia oficial de inauguración de la Barcelona World Race-Vuelta al Mundo a Dos (tripulantes)
sin escalas ni asistencias-, que el domingo parte de la capital catalana, ha sido un impresionante y mágico espectáculo vanguardista de luz y color a cargo de La Fura dels Baus en el Moll de la Fusta del puerto de Barcelona, seguido por miles de espectadores.

El espectáculo, denominado Naumaquia, en el que han participado un centenar de actores, es una alusión al barco de la compañía, el Naumon, anclado muy cerca del lugar donde se ha desarrollado la gala.

Se ha hecho hincapié en las diferencias entre la vida en el mar y la tierra y en los esfuerzos por conservar el planeta, representado por un gigantesco globo terráqueo del que ha salido una especie de cartero que ha ido recogiendo los mensajes que los niños han escrito para acompañar a las embarcaciones en su largo recorrido de 25.000 millas náuticas (48.000 kilómetros).

El diálogo entre los dos gigantes, Tamor y Dai, uno en un barco y otro en tierra, ha sido el hilo conductor de un espectáculo muy emocionante y visual introducido por la sobrecogedora música de Madamme Butterfly. En un momento dado, La Fura ha celebrado la buena noticia de que la Barcelona World Race ya está aquí y todo está preparado para que la regata comience.

Un sonoro aplauso ha cerrado el espectáculo de los "fureros", que han roto con la tradicional estética de la compañía, en esta ocasión más atentos al aspecto acrobático y musical.